Archivo
Los partidos políticos PRD, Campesino Popular, de la Revolución Coahuilense y Joven dejaran de recibir unos 18 millones de pesos en prerrogativas.

La Sala Superior del Trife, por mayoría de votos, confirmó la sentencia del Tribunal Electoral del Estado de Coahuila y la distribución del financiamiento público realizada por el Instituto Electoral de esta entidad conforme al artículo 58 del Código Electoral que establece que los partidos sin representación en el Congreso local, tendrán financiamiento público por un monto equivalente al dos por ciento del total que le corresponda a los partidos para sus actividades ordinaria.

De esta manera, los partidos políticos PRD, Campesino Popular, de la Revolución Coahuilense y Joven dejaran de recibir unos 18 millones de pesos en prerrogativas.

Al resolver los asuntos SUP-JRC-408/2016 y acumulados, el Pleno ratificó la sentencia del Tribunal estatal que revocó el acuerdo IEC/CG/068/2016 emitido por el Consejo General del Instituto Electoral de Coahuila (IEC), mediante el cual se distribuyó el financiamiento público para las actividades ordinarias permanentes, actividades específicas y gastos de campaña de los partidos políticos y candidatos independientes.

La sentencia se sustentó en la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en las acciones de inconstitucionalidad 76 de 2016 y acumuladas, que declaró la validez constitucional del artículo 58, párrafo 1, inciso a), fracción II, apartados 1 y 2; y numeral 2, párrafo primero, del Código Electoral del Estado de Coahuila.

José Reyes


José Reyes Quintero. Orgullosamente periodista de VANGUARDIA desde noviembre de 1999, aunque mi incursión en el periodismo se remonta al año de 1988, cuando inicié mi carrera en Monterrey, mi ciudad natal, donde estudié la carrera de Ciencias de la Comunicación en la UANL. He cubierto desde actividades policiacas hasta deportivas, incluso sociales, siempre en el periodismo escrito.  Actualmente me especializo en temas electorales, políticos, de seguridad y legislativos. Vivo de la palabra y como tal, me esfuerzo al máximo por respetar nuestro idioma.