Especial/ Añade que sus conversaciones giraban en torno a sus profundas cualidades
Narra sus recuerdos que tuvo con el padre, de los diálogos que sostuvieron, cuando el presentó su renuncia como Prefecto de Disciplina

En un comunicado oficial, emitido por la Diócesis de Saltillo, Raúl Vera que ahora desempeña la labor de Administrador Apostólico, expresó su conmoción y sorpresa por la muerte del presbítero José Gilberto Soto Arroyo.

Narra sus recuerdos que tuvo con el padre, de los diálogos que sostuvieron, cuando el presentó su renuncia como Prefecto de Disciplina.

 

 

José nació el 13 de abril de 1985, era originario de Saltillo, era maestro normalista y aficionado al fútbol, fue ordenado Presbítero el 26 de junio de 2018.

Añade que sus conversaciones giraban en torno a sus profundas cualidades y la anulación de ellas por juicios condicionados por ciertas dificultades que prevalecían dentro del manejo de sus emociones.

Concluye mencionando que valió la pena su empeño por que estuviera bien ya que ignoraba que estaba ayudando ante Dios a ese siervo suyo, para llegar con la belleza interior con la que se presento ante su Señor.