Foto: Vanguardia
La mayoría de quienes trabajan en ese oficio no han sido vacunados, mientras que las “ficheras” utilizan cubre bocas durante los servicios de acompañamiento o “servicio privado”

Saltillo, Coahuila.- Entre acrílicos, cubre bocas y sana distancia, la reactivación del comercio sexual en la Zona de Tolerancia operó este fin de semana tras alcanzar el aforo del 100 por ciento para restaurantes y bares, dejando una derrama económica de hasta 30 mil pesos por cada negocio.

Pues aunque no todos los negocios que antes constituían el santuario de la prostitución en la Zona de Tolerancia ya reactivaron sus actividades de entretenimiento, algunos restaurantes-bar, decidieron colocar paredes transparentes de por medio entre las bailarinas exóticas y su clientela.

Foto: Vanguardia

Pues la mayoría de quienes trabajan en ese oficio, como meseros y los encargados de servir las bebidas no han sido vacunados, mientras que las “ficheras” utilizan cubre bocas durante los servicios de acompañamiento o “servicio privado”.

Sin embargo, los encargados de dichos establecimientos aseguran que la reapertura es lo más importante pues durante el confinamiento decenas de trabajadoras sexuales migraron a otros lugares donde prostituirse, incluso otras ciudades.

Contadas veces se rentaron las habitaciones por los clientes que acudían con una acompañante y la mayoría del personal que se encargaba de la operación “del negocio” fue despedido, por lo que, sin importar “que el cubre bocas fuera de sus únicas prendas” la industria del comercio sexual, “retomaría las riendas este 2021”, aseguró uno de los encargados. 

Foto: Vanguardia

Aunque nunca existió una restricción específica para ejercer la prostitución y de acuerdo a colectivos en defensa de los derechos de las trabajadoras sexuales, éstas continuaron trabajando en las calles bajo los riesgos de la pandemia adicional a la inseguridad que atravesaban.

Por lo que, aseguró Romina N, una trabajadora sexual, regresar a la Zona de tolerancia, permite recuperar derechos que ahí se tienen como los exámenes de salud que actualmente implementa el gobierno municipal.

Así como un espacio seguro para ofrecer sus servicios sexuales y el control de identificar a sus clientes y mantener los protocolos de seguridad sanitaria impuestos dentro de un negocio formal.