Tomada de Internet
Luego de más de un año de ausencia en actos públicos, el mandatario acudió a la mezquita de Al-Nouri de la ciudad de Hama en un aparente acto para mostrar su confianza a los logros alcanzados.

El presidente sirio Bashar al Asad reapareció en público en una mezquita de la central ciudad de Hama para participar en las oraciones por el inicio de las festividades del Eid al-Fitr, que marcan el fin del mes de ayuno del Ramadán.

Después de más de un año de ausencia en actos públicos, el mandatario sirio acudió a la mezquita de al-Nouri de la ciudad de Hama, a más de 185 kilómetros de distancia de Damasco, en un aparente acto para mostrar su confianza a los logros alcanzado por el ejército en el conflicto armado.

La televisión estatal mostró imágenes del presidente durante las oraciones de mañana para el inicio de los tres días de fiesta del Eid al-Fitr en Hama, el lugar más lejano al que ha viajado dentro de Siria desde el inicio la guerra hace más de cinco a años.

Acompañado por funcionarios de su gobierno, miembros de su partido Al Baath, de la Asamblea del Pueblo (Parlamento), líderes religiosos y una multitud de fieles musulmanes, Al Asad oró detrás del Gran Mufti de Siria.

Después de las oraciones, al Asad escuchó el sermón por el inicio del Eid al-Firt, ofrecido por el jeque Nahjem Eddin al-Ali, quien dirigió las oraciones al pueblo sirio y resaltó el significado sublime de las festividades, que llenan las almas y los corazones con paz y tranquilidad.

El jeque afirmó que Siria y su pueblo, a través de la energía de la fe, triunfaron sobre la crisis, la guerra injusta y la sedición del mal, según un reporte de la agencia estatal de noticias SANA, que difundió varias fotografías de la reaparición pública del mandatario.

"Uno de los objetivos más importantes de la guerra contra Siria fue a romper las estructuras sociales y vínculos hacia abajo golpeando la confianza del hombre sirio en sí mismo y en su entorno social, pero la crisis en cambio fortaleció los lazos entre los sirios", indicó al-Ali.

Agregó que los ciudadanos sirios han sido y seguirá siendo la brújula real del funcionamiento del gobierno y elogió el desempeño del presidente para hacer frente al conflicto armado, que ha cobrado más de 470 mil vidas.

El jeque al-Ali subrayó que la asistencia de Al Asad a los rezos del Eid al-Fitr, en pleno corazón de Hama, “es una señal de que las fuerzas sirias están a unos pasos de la victoria y del retorno de la paz y la seguridad”.

El imán concluyó sus oraciones pidiendo a Alá por la protección de Siria y del presidente Al Asad y porque lo ayude a conducir al país a la paz y seguridad.

Desde el inicio de la guerra, Al Asad no había visitado Hama. El año pasado, el mandatario participó en las oraciones por el inicio del Eid en una mezquita de la ciudad de Homs, ubicada a sólo 40 kilómetros de Damasco.

El Eid al-Fitr, que significa "festival para romper el ayuno", marca el final del Ramadán, un mes durante el cual los fieles se abstienen de beber, consumir alimentos y de tener relaciones sexuales desde el amanecer a la puesta del sol.

El ayuno durante el Ramadán es uno de los cinco pilares del Islam, junto con la declaración de fe musulmana, la oración diaria, la caridad y la peregrinación Hajj a la ciudad sagrada de La Meca, que todo fiel debe hacer al menos una vez en la vida si su salud y recursos se lo permiten.

Las celebraciones del Eid al-Fitr comienzan con una oración especial en mezquitas y zonas al aire libre, denominadas Salat al-Fayr, y al término los fieles se reúnen en familia en día entero para compartir platillos tradicionales, dulces y algunos obsequios.