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La reforma debe ir acompañada de políticas públicas: programa de la UNAM. El blanquiazul estudiará a fondo la propuesta. Confía PRD en que el Estado no se doblegue

Ante la iniciativa presidencial para reconocer el matrimonio igualitario, el PAN mostró resistencia a un cambio legal, en especial al esquema de adopción de hijos por parejas del mismo sexo, y el PRI optó por no entrar aún al debate.

En cuanto al proceso legislativo, la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados informó que se dará prioridad a dictaminar la iniciativa del Ejecutivo. Se atenderá inmediatamente, dijo el presidente del organismo, Daniel Ordóñez.

Sin embargo, la fracción del PAN rechazó la propuesta, al considerar que representa una amenaza para las instituciones.

La diputada Cecilia Romero dijo que el tema debe abordarse desde la óptica de los derechos humanos y también desde el respeto a las instituciones, como el matrimonio, la familia, la escuela y los poderes, que deben ser respetados en su esencia.

El blanquiazul anunció que sus diputados harán un análisis muy responsable, cuidadoso y detallado de la iniciativa, y manifestó su rechazo a cualquier forma de discriminación. A la gente no se le debe discriminar por ningún motivo, ni por cuestiones ideológicas ni por preferencia sexual o motivos de género.

La reforma debe privilegiar las garantías individuales: PES

El perredista Daniel Ordóñez dijo que esa postura obedece no al PAN en su conjunto, sino “a grupos radicales y de ultraderecha, particularmente a El Yunque”, y consideró desafortunado que en estados donde gobierna el blanquiazul se haya frenado la aprobación de leyes similares, como en Aguascalientes y Guanajuato.

El coordinador del Partido Encuentro Social (PES), Alejandro González Murillo, dijo que su bancada estudiará a fondo la iniciativa y es claro que la reforma constitucional debe privilegiar las garantías individuales y los derechos civiles, que nada ni nadie pueden o deberían impedir, independientemente de la postura individual o de los partidos.

En el Senado, los panistas se sumaron a las críticas de la cúpula religiosa contra la iniciativa. Héctor Larios dijo que votará contra la propuesta, porque el matrimonio se constituyó para la unión entre un hombre y una mujer, para tener hijos y establecer una familia.

Agregó que está de acuerdo en que se combata la homofobia y la discriminación por razones de preferencia sexual y en que exista una figura jurídica que permita la relación entre parejas del mismo sexo, como las sociedades de convivencia, pero no se le puede llamar matrimonio.

El panista Juan Carlos Romero Hicks cuestionó que el Presidente no echó mano de su facultad de iniciativa preferente, si realmente quería que se discuta esa reforma en el corto plazo.

El coordinador de los senadores del PAN, Fernando Herrera, dijo que discutirán a fondo la iniciativa con la dirección del partido antes de tomar una decisión. Buena parte de los legisladores panistas están en contra de que se apruebe el reconocimiento de los matrimonios igualitarios; incluso, Javier Lozano consideró que se les debe permitir el voto de conciencia.

En entrevista aparte, el coordinador del PRD en el Senado, Miguel Barbosa, deploró la actitud de la jerarquía religiosa, y dijo que le preocupa más la actitud reservada de los coordinadores del PRI en ambas cámaras, Emilio Gamboa y César Camacho. Confió en que el Estado no se doblegue ante la posición de los grupos conservadores.

La iniciativa del Ejecutivo federal para que en la Constitución se reconozca el matrimonio entre personas del mismo sexo debe ir acompañada de políticas públicas, porque las leyes no son suficientes para transformar la realidad, afirmó la directora del Programa Universitario de Estudios de Género de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Ana Buquet Corleto. Hay mucho trabajo por hacer para erradicar la discriminación y transformar mentalidades, sostuvo.

Ante la oposición de grupos conservadores a la iniciativa, la especialista consideró que será necesario dialogar desde la lógica de los derechos humanos y la dignidad de las personas.

La forma en que se componen las familias ha cambiado a lo largo de la historia, así como sus fines. Por lo que resulta erróneo sostener que la familia es la unión de un hombre y una mujer con el objetivo de tener hijos, subrayó.

El grupo Católicas por el Derecho a Decidir expresó su respaldo a la iniciativa y a la posibilidad de que las parejas del mismo sexo puedan adoptar hijos.

Consuelo Mejía, directora del organismo, dijo que esta buena noticia es fruto de la lucha del movimiento por la igualdad y el respeto de los derechos a la diversidad sexual. Consideró que la opinión de la jerarquía católica y de diversas asociaciones religiosas cristianas evangélicas no debería frenar el avance ni matizar el contenido de la propuesta, y confió en que la presión que puedan ejercer la Conferencia del Episcopado Mexicano y otras instituciones religiosas no haga mella en el contenido central de la iniciativa.

La iniciativa plantea reformar el artículo cuarto de la Constitución para reconocer como derecho humano que las personas puedan contraer matrimonio sin discriminación por motivos de origen étnico, discapacidad, condición social, religión, género o preferencias sexuales. Además, se propone modificar el Código Civil Federal para que el matrimonio igualitario pueda realizarse sin discriminación alguna entre personas mayores de 18 años.

El obispo de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, precisó que la Iglesia católica siempre ha expresado que un verdadero matrimonio sólo se puede dar entre un hombre y una mujer que se aman y que están abiertos a la generación de nuevas vidas. Esa convicción, agregó, está afianzada en nuestra fe y tiene fundamento en la naturaleza humana, pues aun biológicamente, una relación genital, sexual, que sea verdaderamente humana, no animal, adquiere su pleno sentido sólo estando una mujer frente a un hombre.

La Red Familia indicó: le hacemos un respetuoso pero enérgico llamado, señor Presidente, para que recapacite y evite imponer desde arriba la visión particular de algunos grupos y comunidades. Aseveró que romper con la finalidad del matrimonio y dañar más nuestro tan lastimado tejido social no es el camino para reivindicar demandas y agravios.

Otros grupos civiles, como el Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia, indicó que la oposición de la jerarquía católica a las bodas entre personas del mismo sexo resulta anacrónica desde la visión universal de los derechos humanos.

Édgar Cortez, integrante de este instituto, explicó que las garantías básicas no pueden estar condicionadas a ningún asunto limitativo, ni aunque sea de carácter confesional.