Por: María José Dávila Cárdenas

Como Mexicanos, nos enorgullece festejar el Día de Muertos, y más desde que se estrenó la película de Pixar ‘Coco’ con éxito a nivel mundial, en la que se plasman a la perfección los rasgos de nuestra cultura que tanto nos caracterizan y nuestra percepción del Día de Muertos.  Las raíces de esta festividad mexicana datan desde hace aproximadamente 3 mil años en los pueblos indígenas de Mesoamérica, mezclándose con creencias católicas a la llegada de los españoles en la conquista y coincidiendo con el Día de todos los santos, hasta resultar en lo que ahora celebramos el 2 de Noviembre.

Esta fiesta como bien sabemos está dedicada a conmemorar y honrar a nuestros ancestros y seres queridos ya difuntos. En todo el país los panteones cobran vida durante la noche a la luz de las velas y se pintan del cálido color de las flores de cempasúchil.

Tampoco puede faltar el pan de muerto en nuestra mesa o el altar dedicado a algún familiar o ser querido. 

Si recordamos a Dante, el perrito Xoloitzcuintle de Miguel en la película de Coco y nos ponemos a pensar, los canes también juegan un rol importante en esta bella tradición. 

Al final de la película, Miguel se disculpa con su peludo por haberlo llamado pulgoso y tras darse cuenta de que era un “guía espiritual”. En el altar de muertos uno de los elementos más importantes es la escultura del perrito (tradicionalmente un Xoloitzcuintle), y su función es ayudar a las almas a cruzar el Río Itzcuintlán o el Río de Sangre para poder llegar al Mictlán (el inframundo). No es muy diferente a la función o el rol que asumen muchos peluditos junto a sus dueños en vida; por naturaleza son seres guardianes que se preocupan por nosotros y nuestro bienestar, cosa que los hace dignos de recordar por siempre.  

Muchos expertos en caninos opinan que los perros nos siguen a todas partes por sentirse parte de nuestra manada e incluso vernos como líderes de ésta. También saben que nos necesitan para sobrevivir (por ser quienes los alimentamos y los cuidamos) y pueden sentirse vulnerables en nuestra ausencia, por lo mismo quieren ser recíprocos cuidándonos y resguardando nuestro hogar. Es muy interesante pensar en cómo surge la relación entre el altar de muertos y la figura del perro. El Xoloitzcuintle es una raza originaria de nuestro país desde la prehistoria (por lo que también se considera una joya arqueológica), y de acuerdo a la cultura Mexica era el guía de los muertos. La palabra Xoloitzcuintle viene del Náhuatl “Xolotl” que significa “Dios Mexica de la vida y la muerte” e “Itzcuintli” significa “Perro”. Era considerado el perro del Dios Xólotl que era representado como un hombre con cabeza de perro. Según la leyenda Mexica, quien hubiera tratado mal a un perro no podría atravesar el Río de Sangre para llegar al inframundo, pues ni Xólotl ni su perro lo ayudarían. Y tú, ¿Lo lograrías? 

Chelo junto con los  perritos de Brigada Rescate cuentan contigo para encontrar un hogar y convertirse en tu guardián y guía espiritual! Esperamos que sigas leyéndonos y que nos sigas en nuestras redes sociales… buscanos en Facebook, Instagram y Snapchat como Brigada Rescate Saltillo. #JuntosDejamosHuella