El Partido Verde es una plaga de carcoma que está devorando a Parras de la Fuente, pues de sus gobiernos municipales han surgido cacos infames que por años se han prorrateado el presupuesto público hasta los límites de la ruina, claro, sin que ninguna autoridad ponga fin a tanto latrocinio.

Y es que estos fulleros del Verde se han aprovechado de la bondad de un pueblo que se pasma y se admira ante las riquezas de Evaristo Madero Marcos y del impresentable “Coco” Dávila, personajes atorrantes que han venido a terminar con el mito estúpido de que alguien rico no tiene necesidad de robar.

Y el colmo es que hoy amanecemos con gasolinas más caras, fenómeno que eleva los costos de la canasta básica, los transportes, los servicios y hasta la misma muerte, porque ahora resultará más oneroso morirse, ya que el transporte al panteón o la cremación resultarán más caros debido al alto costo de los combustibles.

Mientras, el “Coco” y Evaristo, sus amasias y sus familias disfrutan de combustibles gratuitos gracias a sus paganos de siempre.

Hace unos días, Politicón de VANGUARDIA señalaba la “cola” tan larga que arrastra Jorge Dávila Peña, alcalde de Parras, por los desvíos en la administración municipal. Asunto que en este espacio hemos señalado sin que los parrenses reaccionen, porque dicho pueblo parece estar hecho a la medida de esos pelafustanes que lo mantienen secuestrado, empezando por el “Coco” y sus cuñados, todos ellos galopines del presupuesto, los clásicos bragueteros mantenidos del “señor Angulo”.

¿Pagarán de su bolsa la gasolina que consumen estos parásitos? Tenga usted la plena seguridad que no, que todo se lo cargan al Municipio, como la señora del “Coco” Dávila, Sonia Guerrero, la primera dama más cara de Coahuila, que para eso y más sirve el presupuesto público de Parras, para que la carcoma del partido Verde lo siga devorando.

¿Y cuánto merma a Parras esta gusanera? Hagamos un cálculo aproximado: sueldo mensual del “Coco”, de Sonia Guerrero, su pareja presidenta del DIF; el cuñado Gamaliel Saldaña, secretario del Ayuntamiento; su otro cuñado Víctor Barragán, director de Obras Públicas, mismo que renta su maquinaria al Municipio –como el “Coco” se auto rentaba sus propios camiones para la basura–, sueldos de otros familiares y “aviadores”, más combustibles, gastos de representación y otros enchufes y prebendas, pues estamos hablando de más de un millón de pesos al mes.

Y eso que se trata de un monigote que hace como que trabaja de Alcalde, porque el verdadero cacique de Parras es Evaristo Madero, quien a pesar de ser el dueño de una empresa de transportes –la más “exitosa” de México–, dueño de ranchos, huertas, restoranes, casinos y de la mujer de su prójimo, este miserable sujeto es un pozo repleto de ambiciones y de avaricia que, para completar el “gasto”, trabaja de Recaudador de rentas y, además, cobra alquiler por el edificio de su propiedad donde está la oficina de recaudación.

Queda claro que aquí hay cuestiones que la Unidad de Inteligencia Financiera de la SHCP deberá investigar, pues no queremos pensar que dicho éxito derive de operaciones realizadas con recursos de procedencia ilícita, aunque es muy raro; por ejemplo, que la barda de una sola de sus fincas esté hecha con materiales con los que se pudieron haber construido 100 casas de interés social, así de inmensa es su fortuna repentina. ¿Y en verdad usted cree que Evaristo necesita de ese empleo? Es obvio que no, porque además de ser analfabeta, no suele presentarse a trabajar.