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Las redes sociales se han convertido para los políticos en la nueva tierra prometida para hacer campañas y ganar contiendas por su escasa regulación, alta potencialidad para evadir las restricciones a campañas anticipadas, propalar propaganda negra y ocultar gastos

CDMX.- Las redes sociales se han convertido para los políticos en la nueva tierra prometida para hacer campañas y ganar contiendas por su escasa regulación, alta potencialidad para evadir las restricciones a campañas anticipadas, propalar propaganda negra y ocultar gastos.

Representan, para algunos expertos en la materia, la posibilidad de realizar campañas más exitosas que las que se realizan en tierra, pues éstas “ya son cosa del pasado”.

Sin embargo, las autoridades en la materia, el INE y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), y su Sala Regional Especializada, han conocido y resuelto desde 2014 a la fecha 150 asuntos relacionados con las redes sociales que, aseguran, han servido para acotar su uso en la política electoral.

Mundo salvaje
Pese a estos intentos para regular, para el psicólogo, Luis César Torres Nabel, el uso de las redes sociales es un “terreno salvaje”.

Al principio generó esperanzas de ser un espacio de horizontalidad donde todo mundo podía opinar e informarse, pero con el desarrollo de aplicaciones, en política se han tenido “los peores usos”.

Por ejemplo, en las recientes elecciones en Estados Unidos el triunfo del republicano Donald Trump se explica en parte por la circulación de supuestas noticias sobre el adversario, así como ideas racistas y extremistas, lo que generó simpatía de muchas personas.

Eso es posible, indica, porque en internet hay dos cosas que operan: la anomia, es decir no hay reglas, y no hay parresia, que era la postura de la antigua Grecia donde se opinaba mostrando la cara y nombre, así que desde el anonimato, desde perfiles falsos, de forma masiva a veces artificial, se opina y se difunden falsedades.

Aunque reconoce que en ningún país se ha logrado una regulación, en México la forma de controlar y evitar escenarios como el de Estados Unidos es seguir la pista del dinero y vigilar los gastos en ese tipo de estrategias.

“Más que debate en redes, los políticos más bien contratan grupos de choque, de ataque, de robar información”. Si bien se contratan jóvenes que manejan redes, en realidad el gasto está en los estrategas.

“Como no hay regulación hay cifras tan mínimas como bots de mil pesos a la semana, hasta toda una orquestación como la que se dice que contrató el PRI en 2012, los famosos ‘Peñaboots’, y se hablaba de que eran millones de pesos que se pagaron por esa estrategia”, expone.

En el marketing comercial las aplicaciones en red son baratas, por ejemplo, en Facebook llegan a mil pesos por cada 10 mil likes, pero “en estrategias, en orquestación es otra cosa y estos subcontratan gente por una migaja, porque lo hacen mientras juegan, en su casa”. afirma el psicólogo Torres Nabel. 

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> El INE y el TEPJF, y su Sala Regional Especializada, han conocido y resuelto desde 2014 a la fecha 150 asuntos relacionados con las redes sociales que, aseguran, han servido para acotar su uso en la política electoral.