Con esta Reforma, –acota puntual el académico Gerardo Blanco, especialista en Derecho electoral– se eliminó el llamado “trasvase de votos”; es decir, las famosas alianzas de partidos con las cuales sumaban votos y uno y otro los podían utilizar para su supervivencia o para apuntalar a un candidato “ganador” (el caso ejemplar es el del ahijado Miguel Ángel Riquelme, de Torreón, quien en voto directo de PRI vs. PAN habría perdido la alcaldía. Pero el PVEM lo rescató de su derrota). Ante este “triunfo” que se adjudicaron los diputados del PAN, Jesús de León Tello y el dirigente estatal Bernardo González se apresuraron a declarar: “Esta reforma será un parteaguas en la historia democrática de la Entidad, gracias al trabajo de nuestros diputados tenemos una reforma con ADN panista”. El gusto duró poco, tal vez ni la habían leído. Ya la van a impugnar. 

En parte tienen razón. En la columna pasada le puse el ejemplo del Partido Joven, ahora abordamos al Partido de la Revolución Coahuilense (PRC), fundado por un viejo lobo (Abundio Ramírez Vázquez) que ha andado en cuanta agrupación política de “izquierda” disponible hay. Su “fuerza política” es mínima. No obstante esto, para este año ejerce un presupuesto de un millón 895 mil pesos. Nada mal para un partido que vegeta de la mano del PRI. Fue en alianza con el PRI en la más reciente elección estatal. Por esto y nada más se mantiene vivo.

El Partido Encuentro Social (PEC), en la elección para Diputados federales de 2015 por el Distrito 4, lanzó a un abogado que estructuraba sus propuestas en el humanismo, la solidaridad, fraternidad e incluso en la lectura de la Biblia. Junto con su primo, pastor él, han levantado un verdadero movimiento social que se ha enfrentado al mismísimo Rubén Moreira (le han ganado todas). El candidato del PEC fue Eduardo Pacheco y su primo, el pastor Carlos Pacheco. En Coahuila ya tienen representación y oficina y ejercen prerrogativas por el orden del millón 985 mil pesos. Este partido, insisto, no es comparsa y sí puede ser oxígeno y alternativa para el elector de Coahuila. Este partido  necesitará en las urnas con la Reforma el 3% de votos para mantenerse vivo. En cuanto al nacimiento de nuevas agrupaciones, el porcentaje queda en un 1.5% del padrón. Igual cifra se pide de reconocimiento de firmas y listados de ciudadanos para ser un candidato “independiente” a los diversos puestos. En cristiano es: para registrase para la Gubernatura se necesitan 30 mil firmas; para la Alcaldía de Saltillo, capital, 7 mil 500 y para una diputación, poco más de 2 mil 500 firmas.

Esquina-bajan

Y lo anterior fue uno de los reparos que en su momento se señalaron en los “debates” en el Congreso. Es decir, inició con la petición de pedir 3% del padrón (con base en una resolución de la Suprema Corte de Justicia, aporta el dato y acota el abogado Gerardo Blanco durante la entrevista), pero éste es un tope, no lo sugerido. Entonces en Coahuila quedó en 1.5% del padrón de electores, pero según la recomendación internacional para el caso (La Convención de Viena) debe ser 1%. 

¿Disminuyeron los requisitos? Eso se vende. Pero en la práctica es lo siguiente, en acotación de Blanco Guerra: se debe presentar una carta de no antecedentes penales (que en la legislación anterior no existía ya) y un certificado médico de antidoping. Bien, pero ¿qué va a pasar si un candidato registrado al presentar su certificado, da positivo a la marihuana? Y usted lo sabe, la marihuana ya es legal por motivos “recreativos” y personales para ciudadanos que se registraron, casos que llegaron a la Suprema Corte. ¿Qué va a pasar con un examen positivo? Igual con la carta de no antecedentes penales. Si acaso hay antecedentes, pero ya liberados de ello con sentencia y todo (por ejemplo, si Noé Garza Garza va por una curul) ¿qué va a pasar?  

Un acierto. Se debe de presentar la famosa Ley de 3de3: declaración patrimonial, de no conflictos de intereses y la fiscal. En cuanto a debates, vacíos de transparencia. Los candidatos a Gobernador están obligados a dos debates. Pero no así los candidatos a diputados locales y Alcaldías. Nada. Es decir, la Ley marca que se “procurará” el ejercicio democrático y plural de los debates, pero no es “obligatorio”. Otra: los medios de comunicación sí pueden organizar, convocar o “procurar” este tipo de debate de ideas, pero queda vago si también lo pueden hacer instituciones educativas que tienen tradición: ITESM, UAdeC, Facultad de Leyes. ¿Pueden o no convocar a debates? Blanco Guerra dice que la Ley es ambigua al respecto. Una laguna. 

Letras minúsculas

Los diputados y alcaldes se pueden reelegir. Caray, tener indefinidamente a bultos como Javier Díaz o Verónica Martínez suena a masoquismo. Lo dijo Jorge Luis Borges: “La democracia es el abuso de la estadística”