El 13 de noviembre de 2020, el gobernador de Coahuila presidió la presentación de la iniciativa que elaboró para reformar la Constitución local en materia de derechos humanos. Lo hizo en compañía de funcionariado federal, representantes de los tres poderes de la entidad, académicos, comunidad internacional y sociedad civil.

La iniciativa constituye una propuesta de vanguardia que tiene todo el potencial de colocar a Coahuila como referente nacional e internacional de protección de los derechos humanos; recoge las recomendaciones, normativa y compromisos internacionales más recientes en la materia, conjugando con buen tino las corrientes más actualizadas de la ciencia jurídica.

Uno de los temas centrales de la reforma es establecer un nuevo modelo constitucional para proteger los derechos humanos localmente. Este modelo contempla mejores herramientas para que los coahuilenses puedan reclamar de las autoridades locales el deber de colaboración y corresponsabilidad que tienen para alcanzar un mayor grado de protección en la materia.

De igual modo, se prevé la promulgación de un instrumento jurídico novedoso, como son las Cartas de Derechos Humanos, que especifican y refuerzan aún más el marco jurídico de protección. También se reconfigura el papel de la Comisión de los Derechos Humanos del Estado para que acompañe la política pública en la materia en su papel de observador neutral, previendo un sistema de justiciabilidad de las recomendaciones públicas con intervención directa del Tribunal Constitucional local.

La confección de esta propuesta fue resultado de labores de diálogo con expertos, víctimas y sociedad civil, y de trabajos de investigación científica en los que ha podido colaborar la Academia IDH. Todo ello para sistematizar y diseñar en la iniciativa los mejores avances de la humanidad para proteger la dignidad universalmente.

De conformidad con el proceso de reforma constitucional, la iniciativa es objeto de estudio y análisis por los y las diputadas del Congreso de Coahuila. En este proceso llama la atención que el Legislativo está haciendo su valoración de un modo deseable y muy oportuno para nuestra democracia, pues se trata de acciones en el marco del modelo de Parlamento Abierto.

Es decir, se realizan acciones de apertura y retroalimentación del proceso legislativo a través de foros con la sociedad civil y personas expertas, los cuales están disponibles para la ciudadanía. De ese modo se reciben valiosas observaciones sobre la iniciativa que son insumos importantes para la delicada función de legislar.

Uno de los primeros ejercicios fue celebrado el 5 de marzo con la participación de Jaime Cárdenas Gracia, experto en derecho constitucional, donde hubo un diálogo muy enriquecedor con la LXII Legislatura para analizar la iniciativa desde sus ámbitos técnicos, jurídicos y de derecho comparado.

Otro ejercicio tuvo lugar el 13 de mayo. En esta ocasión se recibieron los comentarios de tres actores sociales muy relevantes: la sociedad civil, los colectivos de víctimas y la comunidad internacional. Se contó con la participación del Colectivo Búscame, la Casa del Migrante, la Asociación de Usuarios de Agua de Saltillo, la Comunidad San Aelredo A.C., Incide Femme A.C. y la oficina en México de la alta comisionada de la ONU para los derechos humanos.

Los foros de parlamento abierto ciertamente no han terminado todavía. Seguramente seguirá el enriquecimiento de las perspectivas que plantea la reforma en sede parlamentaria. A propósito, el próximo foro se realizará con investigadores de nivel internacional en el marco de la conmemoración de los diez años de la reforma de derechos humanos a la Constitución Federal. El acto se realizará el 3 de junio a las 17:00 horas y se transmitirá en vivo por las redes sociales del Congreso de Coahuila.

El diálogo con las destinatarias de las normas es una actitud encomiable del Parlamento. La activa participación social siempre es un ingrediente positivo en el tratamiento de los asuntos públicos. Enhorabuena a todas las partes involucradas en este ejercicio, pues observando el panorama nacional se puede advertir que lamentablemente no es una práctica común.

 

El autor es Secretario Académico de la Academia IDH

Este texto es parte del proyecto de Derechos Humanos de VANGUARDIA y la Academia IDH