Ahora tres elementos de Fuerza Coahuila vigilan la entrada principal al recinto legislativo

Elementos de Fuerza Coahuila reforzaron la vigilancia en los accesos al Congreso del Estado, luego de los incidentes ocurridos la semana pasada, cuando diputados fueron agredidos por un grupo de manifestantes, quienes arrojaron tomates y monedas al Pleno.

Con el objetivo de garantizar la seguridad de legisladores y personas que acuden cada semana a presenciar las sesiones, el Congreso local determinó incrementar la vigilancia preventiva en sus instalaciones, por lo que este miércoles, en la reanudación de la sesión suspendida la semana pasada por agresiones de un grupo de manifestantes, ahora tres elementos de Fuerza Coahuila vigilan la entrada principal al recinto legislativo.

 

El presidente de la Junta de Gobierno del Congreso del Estado, Marcelo Torres Cofiño, explicó que las acciones se realizan de manera preventiva y se mantienen las puertas abiertas para los ciudadanos que quieran ingresar al recinto legislativo.

“No hay ningún blindaje. Como son testigos, todo mundo tiene acceso, las puertas permanecen abiertas, así van a seguir, es la casa del pueblo y del diálogo, lo que buscamos es cuidar la integridad incluso de ustedes (medios de comunicación), que no sean víctimas de una situación incómoda, el Congreso siempre estará abierto para todos”, dijo Torres Cofiño.

Señaló que fueron las mismas autoridades de seguridad las que solicitaron intervenir para reforzar la vigilancia del Congreso local de manera preventiva. Los elementos no están impidiendo ni realizando revisiones a las personas que ingresan al recinto.

Cabe recordar que el pasado miércoles 2 de octubre, un grupo de manifestantes que protestaban por la renuncia del diputado Benito Ramírez a Morena, le arrojaron al legislador tomates y monedas, con los cuales también agredieron a otros legisladores que estaban cercanos a él, por lo que la sesión que se desarrollaba tuvo que ser suspendida.