La tercera fase de la Ronda Uno resultó un éxito, según la catalogó el Presidente Enrique Peña Nieto en su cuenta de Twitter, luego de estar de visita por Coahuila.

El tema parece una bocanada de oxígeno ante la retahíla de noticias adversas en el plano económico para el país.

En las últimas semanas hemos visto como el dólar gana terreno ante el peso, el precio del petróleo -que sigue siendo el mayor generador de divisas para la administración pública- va en picada, por lo que se debe considerar esta asignación de las 25 áreas de hidrocarburos como un buen augurio.

Estas zonas –algunas de ellas en el norte del país, aunque no en Coahuila- fueron asignadas en su mayoría para empresas nacionales. Aunque también firmas norteamericanas y europeas obtuvieron alguna tajada energética.

Este hecho contrasta ante el fracaso de las primeras dos fases de esta Ronda Uno, en el primer episodio sólo se asignó el 14 por ciento de los campos petroleros, mientras que en la segunda aumentó a 60 por ciento.

Sin embargo, la razón principal del fracaso de ese entonces fue una: la falta de interés de inversionistas para destinar recursos a un mercado trascendental para México: el energético.

El Gobierno ha insistido que una de las reformas de mayor calado en la historia del país es la reforma energética. Sobre todo en el primer proceso, los mercados internacionales vieron con malos ojos que los inversionistas –inclusive locales- no mostraran interés en los campos ofrecidos por las autoridades del sector.

Ayer, Gonzalo Monroy, analista del sector energético, consideraba que esta licitación podría ser el proceso más exitoso en la historia del sector a nivel mundial.

En esta historia de bueno augurios, el sector empresarial de Coahuila representa un pequeño lunar no tan benéfico. Altos Hornos de México desde hace seis meses obligó- vía la justicia- que las autoridades no colocarán en la lista de áreas a asignar el único campo que está ubicado en Coahuila: Anáhuac.

AHMSA alegó que esta zona abarcaba un terreno minero que usufructúa. Por ello, esta etapa vio reducida su oferta.  

Pese a esto, Accival –la casa de bolsa y de análisis que forma parte de Grupo Banamex- anticipa que por esta licitación el Estado obtendría hasta 200 mdd anuales por regalías. Dinero que irá a las arcas del Estado para proyectos públicos productivos.

¿Qué es lo que está despertando el interés de los inversionistas en México, al ser una de las economías emergentes atadas en su crecimiento por el declive de potencias?

Los resultados deberían llevar a un análisis de las autoridades para replicar lo hecho o al menos que esto sea un “garbanzo de a libra” y que el “Mexican Moment” siga en stand by.