Familias de las colonias Margaritas, Frescos, Primero de Mayo, Puerto de Flores, Venustiano Carranza y Francisco Villa, fueron los beneficiarios. JESÚS PEÑA
Se realiza reingeniería de servicios, para que a pesar de restricciones, vuelvan servicios a colonias marginadas

La gente de las colonias del poniente de Saltillo, uno de los mayores polígonos de pobreza de la ciudad, necesitaban la ayuda y el Centro Polivalente de la Universidad Autónoma de Coahuila, cuyos servicios se habían suspendido durante los primeros meses de la pandemia, hubo de reabrir sus puertas y hacer una reingeniería de sus servicios: consultas médicas, programas y talleres.

“Estamos al pie del cañón”, dice Héctor Ulises González Rodríguez, su director.

Para empezar, convirtió su módulo de costura en un taller de elaboración de cubrebocas en el que se realizaron unas 500 de estas piezas que fueron entregadas gratuitamente entre la gente de aquel sector urbano marginado.

PRODUCIENDO CUBREBOCAS

Once empleados de este centro, con la ayuda de dos instructoras, habrían tomado parte en la confección de los cubrebocas lavables.

El polivalente, entidad universitaria que se debe a la comunidad, tenía que hacer algo para contribuir a combatir la pandemia que cada día cobraba, y cobra, más vidas.

Y entonces se dio a la tarea de armar 350 kit sanitizantes con cloro, gel antibacterial, que había donado la Facultad de Ciencias Químicas, dos cubrebocas y un paquete de guantes de látex.

Impulso. En el espacio se dan apoyos educativos, gracias a la participación de brigadas de apoyo. JESÚS PEÑA

LOS SECTORES BENEFICIADOS

Familias de las colonias Margaritas, Frescos, Primero de Mayo, Puerto de Flores, Venustiano Carranza y Francisco Villa, fueron los beneficiarios.

200 paquetes más se destinaron a la Casa del Migrante de Saltillo, durante junio, el mes que registró la mayor afluencia de centroamericanos en la posada, en medio de la pandemia.

Hacia el segundo semestre, allá por septiembre de 2020, esta unidad, adscrita a la Coordinación General de Extensión Universitaria, reinició sus servicios de consultas de medicina general, odontología y psicología, en estas comunidades donde las carencias en el rubro de la salud son latentes.

Para cumplir con esta misión se instaló un filtro sanitario a la entrada, con un termómetro, gel antibacterial, sanitizante y oxímetro.

Las actividades del Poli tuvieron que adecuarse y ajustarse a los protocolos de prevención de contagios y propagación de COVID19.

Respuestas. El Polivalente de la UAdeC también tuvo que adaptarse a eso que llaman la nueva normalidad. JESÚS PEÑA

LIMITADOS EN CAPACIDAD

El centro, que hasta antes de la pandemia brindaba 250 consultas por semana, hubo de limitarse a 70 u 80.

“Ha bajado, sí ha bajado, pero porque la nueva normalidad así nos lo exige”, dice Ulises González, quien hace 10 años, siendo estudiante de Trabajo Social, realizó sus prácticas en esta dependencia.

Hasta ahora los cursos y talleres que ofrecía el centro a los niños y jóvenes de estas colonias, están parados.

A cambio el Poli, que cuenta ya 22 años de prestar servicios comunitarios, desarrolla dinámicas de motivación y reintegración grupal y asesorías educativas en primaria, secundaria y preparatoria, vía virtual, con niños y adolescentes de la comunidad, donde proliferan la inseguridad, la drogadicción, las familias disfuncionales, el desempleo.

“Una de las problemáticas más concurrentes, ahora, son las clases en línea, las plataformas, el internet. Nosotros vemos la manera de que vengan en la tarde cinco alumnos a hacer sus tareas, los dosificamos porque no podemos albergar a todos”, detalla González Rodríguez. 

Las clases de piano, guitarra y acordeón, que antaño tenían lugar en los salones de este centro, ahora son por whatsapp, facebook y zoom.

Además, el Polivalente continúa fungiendo como facilitador de gestión en los cuatro comités comunitarios que ha formado en este sector, a través de la participación de brigadas de trabajadores sociales.

“Eso es lo que estamos haciendo con nuestros usuarios del Centro Polivalente”. 

El reto para este año, dice Ulises, es seguir trabajando en la nueva normalidad, hasta que el semáforo epidemiológico dé libre circulación a todas las actividades del Centro Polivalente.

ENTREGAN MEDICINA

Ulises González detalla que, como cada año, desde hace tres, la Farmacéutica Perrigo llevó a cabo una donación de 800 mil pesos en medicamentos a la Coordinación General de Extensión Universitaria, que a su vez hizo llegar al Poli un lote de antibióticos y analgésicos, que paulatinamente ha sido entregado a escuelas, dependencias, hospitales públicos y a la comunidad en general.