Pérdida. La hermana Virginia tenía 27 años de vida consagrada. Foto: Ulises martínez
Virginia, originaria de Zihuatanejo Guerrero, tenía corazón y vocación para ayudar a los más necesitados en especial con problemas de drogadicción

Tras el fallecimiento de la hermana de la congregación Hermanas Misioneras Servidoras de la Palabra, los sucesos fueron narrados y lamentados por sus compañeros y el padre Didier del Ranchito Del Rey y María Madre, donde perdió la vida Virginia Arellano Rueda.

El padre Didier y la Misionera y Servidora de la Palabra Marina Tapia dieron a conocer que Virginia tenía permiso para comenzar una fundación en Georgia, donde ayudaría a los adictos a la droga, y en Saltillo solo pasaría una noche o tres máximo.

Virginia, originaria de Zihuatanejo Guerrero, tenía corazón y vocación para ayudar a los más necesitados en especial con problemas de drogadicción, viajaba por México, Estados Unidos y Europa en busca de servir a Dios con sus acciones.

En su primer día en Saltillo, la hermana pidió un momento de paz con Dios. El padre Didier dijo que al estar en una habitación orando le colocaron un calentador de gas debido a que el lugar estaba algo frío, pero no abrieron la ventana.

El monóxido de carbono fue respirado lentamente por la hermana quien perdió el conocimiento y falleció tras 27 años de vida consagrada como Hermana Servidora de la Palabra.

Ayer al mediodía se le ofició una misa donde se pidió por su descanso eterno.