El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), demandó dar seguimiento prioritario a la investigación de las 24 personas, 22 hombres y dos mujeres desaparecidas en Nuevo Laredo, Tamaulipas; se presume que el hecho pudo involucrar a los marinos.

Ante los ominosos hechos impunes de violencia que padece Tamaulipas desde hace más de una década, Zeid Ra’ad Al Hussein,  Alto Comisionado ONU-DH, ha tomado cartas en el asunto y el gobierno federal lo ha invitado a iniciar un diálogo sobre la gravísima cuestión (Reforma).

La lista de violencia criminal es muy larga, las desapariciones forzadas, las fosas clandestinas, los asesinatos a gente inocentes, Ayotzinapa, los jóvenes de Jalisco, entre muchos otros, señalan que en este País ha desaparecido el respeto a la dignidad de la persona y sus derechos humanos, que son mandato constitucional (Artículos 1° y 2°), el capitalismo salvaje que impuso el sistema económico neoliberal imperante ha anulado los derechos de las personas sustituyéndolos por la predominancia del mercado con el capital financiero a la cabeza.

Los derechos humanos son ley, pero los gobiernos los ignoran, para esas  investigaciones no hay presupuesto, pero si lo hay para el enriquecimiento personal de los que se dicen servidores públicos, la impunidad y la violencia son la negación de la justicia y de la democracia.

En el contexto de las elecciones federales y locales, es insoslayable reclamar y defender la paz y la no violencia social y política; ante la fragilidad democrática que vive este País, es urgente promover el diálogo social, a fin de votar con plena libertad, por ello es  importante convocar a los coahuilenses a rechazar la compra y la coacción del voto y exigir a las autoridades correspondientes prevenir y sancionar cualquier acto que atente  contra los principios de legalidad, la libertad y la secrecía del voto, tal como lo señalan  las obligaciones constitucionales y legales en general.

Estas son  las elecciones  del desencanto, la indignación y del descontento por lo que serán un plebiscito ante la profunda descomposición de la vida pública, por ello es fundamental que  se garantice un ambiente de paz que permita el ejercicio del sufragio en plena libertad.

Asimismo, los partidos políticos y los candidatos, para logar unas elecciones libres y pacíficas deberán apegarse estrictamente a las normas que nos gobiernan, este no es un asunto menor, la indiferencia de las autoridades para frenar la violencia política y electoral es una mala señal a pesar de que este proceso es el más importante de la historia electoral del País, estamos a 22 días de llegar a su punto culminante en el que podrán votar 87 millones  de mexicanos y se elegirán como sabemos, además de Presidente de la República, 500 diputados federales, 128 senadores, ocho gobernadores, al jefe de Gobierno y 16 alcaldías de la CDMX, mil 598 ayuntamientos y 972 diputados locales en 30 entidades del País. 

Los mexicanos tenernos derecho a acceder a un gobierno que ejerza su autoridad habiendo sido electo mediante el sufragio efectivo de manera que no sea necesaria la intervención de las fuerzas militares ni autoridades externas  para asegurar la justicia y acabar con la violencia y la impunidad, un gobierno que respete la diversidad; tenemos pleno derecho a la paz, subrayo, la violencia atenta contra nuestros derechos humanos.

La fragilidad de las instituciones  públicas en México y el vacío de autoridad, impone a la sociedad ganar la paz. Exigimos elecciones libres y en paz, rescatemos nuestros derechos humanos.

SOS 
Los que amamos los árboles y la naturaleza porque estamos convencidos de que sin ellos no podemos subsistir, hacemos un llamado para que ofrezcamos nuestra solidaridad fraterna a quienes colaboran para apagar el incendio de la carbonífera, botellas de agua y comida enlatada; aunque al parecer el incendio está controlado, los brigadistas seguirán haciendo trabajo de prevención.