Actualmente la gran mayoría de la población puede acceder fácilmente a la tecnología. En México 73 millones de mexicanos utilizan internet a través de algún dispositivo electrónico, 69 millones tienen celular inteligente y 50 millones de personas cuentan con una computadora. En los hogares el 93 por ciento cuenta con al menos una televisión de tipo digital, esto equivale a 32 millones de viviendas.  

Hoy en día es más fácil comprar celulares, computadoras de escritorio, portátiles, tablets, consolas de videojuegos o televisiones, por ello los usuarios de equipos electrónicos crece aceleradamente, además los equipos se sustituyen más rápido, porque la tecnología los remplaza con facilidad. 

Pero, ¿qué sucede cuando el ciclo de vida de estos dispositivos acaba? Se convierten en residuos electrónicos, y por los materiales que contienen no pueden ser tratados como basura, requieren un tratamiento especial para evitar que su mala disposición o quema genere afectaciones al medio ambiente y a la salud. Y así como es más fácil adquirirlos también en más fácil generar más residuos de este tipo. A nivel mundial el volumen de los residuos electrónicos ha aumentado hasta 44,7 millones de toneladas métricas anuales – lo que equivale a casi 4 mil 500 torres Eiffel. Al no darle adecuado reciclaje y disposición final también se pierde el valor potencial de las materias primas de los residuos electrónicos que se estima en 55 mil millones de euros. 

Nuestro país produce 358 mil toneladas cada año. Somos uno de los mayores generadores de este tipo de basura en América Latina y solamente el 10 por ciento tiene un tratamiento de reciclaje y eliminación adecuada, el resto lamentablemente acaba en rellenos sanitarios, arroyos o tiraderos clandestinos. 

¿Te imaginas todo el espacio y recursos que se necesitan para “deshacernos” de ellos? 

En nuestro país no contamos con infraestructura adecuada para reciclar y confinar estos residuos, es necesario que se visualice este problema y se tomen medidas para atenderlo y difundir entre los ciudadanos las opciones que se tienen para deshacerse de sus aparatos, que no deben tirarlos a la basura. 

El caso de residuos electrónicos es uno más que deja manifiesta la necesidad de adoptar modelos de economía circular para fomentar el cierre del círculo de materiales gracias al mejor diseño de los componentes, el reciclado, la reutilización, etc., al tiempo que se mitiga la contaminación ambiental. Es necesario contar con un sistema que reúna a productores, distribuidores y reguladores para trazar la ruta de reciclaje que permita evitar el aumento de las cifras de residuos y permita a los consumidores generar nuevas oportunidades para sus aparatos. El concepto de economía circular ofrece enormes oportunidades económicas y laborales para la gestión de los residuos y de la protección del ambiente.

En Coahuila, la Secretaría de Medio Ambiente organiza periódicamente el RECOLECTRÓN, un programa para el acopio de residuos electrónicos, infórmate y lleva los aparatos que no sirvan para darles un adecuado reciclaje y contribuyas a cuidar nuestro medio ambiente.   

Reconexión Natural
Gabriela De Valle