Fotos: Vanguardia/Rebeca Ramírez
Reconocida como emprendedora, la empresaria local doña Graciela Garza Arocha, quien en 1994 recibiera la Medalla de Honor Canaco, ya ‘sazona’ la modernización de su establecimiento...

La Canasta, uno de los restaurantes de mayor prestigio en Saltillo, pese a propuestas de compra, se mantiene como un negocio familiar, aunque sí prepara todo un proyecto de modernización que mantiene su concepto, pero que apuntará hacia consumidores jóvenes.

Nuevamente empezó a escuchase que se vendería La Canasta. Y aunque la Sección DINERO obtuvo confirmación de que sí hubo acercamientos por parte de “el restaurante Los Arcos” presentando una propuesta hace 2 ó 3 meses, se constató que fue rechazada y que, en cambio, lo que viene para este negocio es todo un proceso de actualización.

En entrevista en torno al tema, su propietaria, Graciela Garza Arocha fue muy clara al responder: “yo no vendo. Ha sido una labor de toda mi vida, es como despegarte de una medalla de tu madre o un recuerdo así de palpable. No ha sido herencia. Ha sido trabajo, pues no es lo mismo cuando se heredan las cosas que cuando se trabaja para conseguirlas”.
Recordó que fue el 11 de septiembre de 1965 cuando en la calle Aldama #676 empezó un negocio donde vendían pollos rostizados. Estuvieron ahí por 8 meses, para luego cambiarse a la calle de Allende y, finalmente, el 9 de octubre de 1970 reubicarse a las instalaciones que hoy ocupan sobre el boulevard Carranza.

La ahora reconocida empresaria dijo que el negocio lo inició con su hermana Rebeca, y aunque iniciaron vendiendo pollos rostizados, con el tiempo algunos negocios como la Clínica Saltillo y Bancomer fueron los primeros en pedirles también comidas. Tras ello, una cosa fue enlazándose a la siguiente.

Garza Arocha rememoró que en un inicio vendían los pollos en canasta, y es de ahí de donde proviene el nombre de su actual restaurante. 
Además, se dijo encanta con todo lo mexicano y que adora las artesanías, lo cual con el tiempo vino a reforzar la elección del nombre tan mexicano para su establecimiento.

Al restaurante, que hoy se le define como un clásico icono mexicano-moderno y con muchos toques de artesanías nacionales, tiene una capacidad para 600 comensales y llegó a tener un menú integrado hasta por 300 platillos, aunque hoy son 100, incluyendo nombres localmente clásicos como su “arroz huérfano”, las cáscaras de papa, los champiñones al limón, las enchiladas “ATM” y el filete tapado.

Doña Graciela reconoció que tanto el prestigio alcanzado como su ubicación resultan atractivos para quienes han querido comprarle el negocio; unos por el restaurante, pero otros con interés de instalar en esa esquina una farmacia. Sin embargo, reiteró que se mantiene como un negocio familiar, aunque ahora con planes de actualizarlo.
Para seguir creciendo, este 2018 La Canasta recibirá asesoría de un profesional, con miras a un cambio y renovación que, sosteniendo el concepto, le permita atraer comensales más jóvenes, aunque no adolescentes.

El proyecto estaría listo en cuatro meses para implementarlo este año. Puede implicar desde un cambio de imagen hasta cierta remodelación que incluiría desde la fachada hasta los baños y el área de fumadores, así como actualizar el menú, pero alterar sus platillos estrella.

Estimó que el proceso significará una inversión importante, aunque lo realizará de forma paulatina, para mantener su negocio financieramente sano y sin deudas, y aclaró que durante el tiempo que se lleve la modernización, siempre estará abierto, pues que se realizará por etapas.

La entrevistada comentó que los cambios le llevan a retomar un tema del pasado: convertir a ‘La Canasta’ en franquicia, pero acompañado de un profesional para lograrlo acompañado de su sueño de ofrecer platillos según la estación del año.

DATOS

> 1965 inicia su negocio de pollos rostizados.

> Se ubicó en sobre la calle Aldama, luego sobre Allende.

> 1970 se instala en V. Carranza.
> En 1981 realizan remodelación física del local del restaurante, su cocina y salón principal.
> 1989 adquiere el terreno adyacente para estacionamiento.
> 1992 realiza una ampliación.
> En 1994 recibe la Medalla de Honor Canaco.
> 1995 Canirac de NL entre reconocimiento a La Canasta por su excelencia en cocina mexicana durante 30 años.
> 2011 recibió de Canaco Saltillo la Presea a la Perseverancia.
> Tiene registrado ante el IMPI el nombre de la Canasta, el arroz huérfano y otros platillos característicos del restaurante.

> Rodolfo Orozco Melo fue quien bautizo al arroz como “huérfano”.

Planes de retiro...

Graciela Garza Arocha comentó que acompañará sólo el inicio de estos cambios en La Canasta, pues este 2018 contempla ya retirarse y dejar que sus hijos Luis Carlos y Elisa María sostengan el proyecto.

Se dijo consciente de que el crecimiento que en los 3 ó 4 años ha presentado el sector restaurantero en Saltillo —y que espera así seguirá— generará competencia, pero lo considera positivo, porque invita a esforzarse más, pues en el ramo hay mercado para todos los gustos.

No obstante, según dijo, un problema que enfrentan todos los restaurantes y otros negocios, de lo cual La Canasta no es la excepción, es la rotación de personal; para su caso principalmente en el área de cocina y meseros, aunque en la primera tiene personal que lleva casi 50 años laborando con ella.

Finalmente, doña graciela dijo mantener el restaurante como un negocio familiar “por amor a mi trabajo, por la pasión que tengo por lo que hago, y porque es lo que he hecho toda mi vida”.