Consideran caída de hasta 80 por ciento en sus ventas. Marco Medina
Algunos de los restaurantes-bares que sí podían abrir sus puertas por la noche para vender tanto alimentos como bebidas alcohólicas optaron por el cierre ante las bajas ventas, esto predominó en el Centro Histórico

Los restaurante-bar de Saltillo registraron ayer una mínima afluencia y sólo algunos abrieron sus puertas; estos lugares quedaron excluidos del decreto de cierre temporal emitido por el Gobierno del Estado, debido a que venden también alimentos.

Sergio Lara Castillo, integrante del Movimiento de Empresarios Socioculturales del Centro Histórico de Saltillo, explicó que las ventas han disminuido de manera considerable para los negocios como restaurantes, bares, restaurantes-bares, entre otros.

Algunos de los restaurantes-bares que sí podían abrir sus puertas por la noche para vender tanto alimentos como bebidas alcohólicas optaron por el cierre ante las bajas ventas, esto predominó en el Centro Histórico.

“Hay una afectación porque la gente no está saliendo. En lo particular decidimos cerrar por responsabilidad social y porque no hay flujo de gente. La mitad de los lugares del Centro Histórico hicieron lo mismo al primer día del decreto”, explicó.

Durante el día estos lugares también registraron bajas ventas y el descenso considerado fue de hasta el 80 por ciento comparado con un día normal.

“Por la noche del viernes hicimos recorrido y sí vimos lugares abiertos en el bulevar Venustiano Carranza y en el norte de la ciudad, pero están vacíos. Los lugares del Centro Histórico están a un 10 y máximo 20 por ciento de su capacidad y bajo esas circunstancias no conviene abrir porque hay que pagar la nómina y los trabajadores deben pagar taxi en la noche”, dijo.