Situación. Viajar en el transporte público se puede convertir en una pesadilla para las mujeres, comenta la víctima de acoso. / CORTESÍA
Luego de la denuncia de joven víctima, el trabajador del volante quedará ‘congelado’

Luego de que a inicio del mes de junio, una joven estudiante denunciara a un chofer de la ruta 2A del transporte público de Saltillo por acosarla sexualmente y negarse a detenerse en su parada, el Instituto Municipal del Transporte (ITM) canceló la licencia del chofer por dos años.

De esta manera no podrá ser contratado por concesionarios para trabajar en cualquier otra ruta o en unidades intermunicipales controladas por el estado.

Diana Infante es la joven que sufrió el acoso cuando subió a la unidad marcada con el número 103 para acudir a su escuela. La joven asegura que padeció las conductas inapropiadas del conductor del camión.

Contó a VANGUARDIA que luego de buscar justicia por la situación que vivió, el mismo titular del ITM, Sigfrido Macías le informó que le cancelaron este documento, además del tarjetón de identificación. Además pasarán su caso al gobierno estatal, para que ellos también le cancelen sus identificaciones.

“Técnicamente no le rescinden el contrato, pero sí le quitan uno de los principales requerimientos para que alguien más lo contrate”, dijo la joven en entrevista.

EL CASO PRECEDE

Ayer por la mañana, el equipo jurídico le recibió, reconoció que existe una problemática en el transporte público y que es urgente la aplicación de un protocolo para prevenir y atender esta situación.

“Se están poniendo en contacto con el Instituto Estatal de las Mujeres y el Centro de Empoderamiento para iniciar un protocolo, aunado a ello se creará la campaña de comunicación para que las usuarias que pasen por la situación, denuncien este tipo de casos para visibilizar el problema.

“Mucha gente tiene el estigma que no denuncia y se normaliza, este plan es dedicado a la sensibilización”, dijo la joven acosada.

Aclaró que aunque es una buena acción la realizada por el Instituto Municipal del Transporte, no cuentan con estadísticas para ver la magnitud del abuso, pues las autoridades aseguran es el único caso de acoso sexual que hay en el transporte público y Diana asegura que no es así.

“De nada servirá un protocolo o campaña de comunicación, si no saben medir la situación, si no se tienen estadísticas, para eso sirven que se proponga que el ITM empiecen a medir, hay que reconocer que me hicieron caso porque el caso salió en el periódico y se hicieron publicaciones”, comentó.

Diana hace el llamado a las mujeres que son víctimas de acoso en rutas de transportea que denuncien este tipo de casos, para que las autoridades tengan presente la gran cantidad de situaciones que se viven por la falta de respeto hacia las mujeres de parte de los choferes del transporte público.

RECUENTO DE UN ACOSO

El día del incidente, la joven se percató que el conductor de la unidad, sin importarle la presencia de otras personas, comenzó a tocarse la entrepierna y le mandaba besos por el retrovisor, por lo que empezó a ponerse nerviosa.

Al llegar la calle Reynosa, cerca del Tec Saltillo, Ana cedió el asiento a una mujer de la tercera edad, porque además pronto descendería del camión, sin embargo, al solicitar la parada, no se le tomó en cuenta aún y cuando el conductor no dejaba de verla.

Posteriormente denunció el caso en el IMT pero es hasta ahora que después de presión por redes sociales y esta casa editora, se realizó una acción para atender la situación.