Desprestigio. Cuando Vera López se solidarizó con 14 mujeres violadas en Castaños, publicaron que visitaba los table dance. Cuartoscuro
Fueron objeto de atentados, intrigas políticas dentro de la jerarquía católica

SALTILLO, COAH.- El obispo José Raúl Vera López se jubiló. A sus 75 años, 33 de los cuales ha sido mitrado, se le considera el último bajo la influencia de la Teología de la Liberación, lo cual rechaza como también en su momento lo hicieron los obispos Samuel Ruiz y Sergio Méndez Arceo, de quienes, reconoce, tomó ejemplo.

Desde los sesenta, los obispos influidos por el pensamiento social, e inclusive marxista, generado a partir del Concilio Vaticano II y la Conferencia Episcopal Latinoamericana de Medellín de 1968, se convirtieron en actores clave de casi cada movimiento social en México.

Fueron objeto de atentados, intrigas políticas dentro de la jerarquía católica, padecieron campañas de desprestigio, resistieron las presiones desde Roma y, a su paso por sus respectivas curias, protagonizaron polémicas intensas con grupos de poder caciquil, así como el ala más conservadora.

Sergio Méndez Arceo, obispo de Cuernavaca fallecido en 1992; José Alberto Llaguno, obispo de la Tarahumara, fallecido el mismo año; Bartolomé Carrasco, arzobispo de Oaxaca, muerto en 1999; Samuel Ruiz García, obispo de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, muerto en 2011; y, entre otros identificados con la llamada Teología de la Liberación, Arturo Lona, obispo de Tehuantepec.

DEFENSOR

Vera López estaba acostumbrado a las campañas de desprestigio desde Chiapas y en Coahuila, desde su arribo en 2000, enfrentó a una prensa hostil con ejemplos como este: cuando en 2006 se solidarizó con 14 mujeres violadas por militares en la zona de Castaños, publicaron que visitaba los table dance para divertirse.

Cuando acogió en la curia a un grupo LGBTI católico, el semanario Proceso indica que el medio nacional Milenio le dedicó dos artículos acusándolo de promover la promiscuidad. De ahí surgió una denuncia en Roma, de donde lo llamaron para prohibir ese tipo de grupos y “evitar tentaciones”.

Para Jorge Trasloheros, investigador de la UNAM, no hay relevo generacional tras el retiro de Raúl Vera. Acaso, hay una búsqueda y el papado de Francisco empieza a ser importante al interior de la Iglesia, pero es un momento confuso.  Con información de Proceso