Tengo veinte años y por lo que he estado leyendo creo que padezco fobia social.

A ver, yo con mi familia y los amigos que tengo, y la gente de confianza soy muy platicadora, pero con la gente desconocida o de poca confianza me cuesta un mundo.

Por ejemplo, he llegado a faltar a clases para no tener que ir a desayunar con los compañeros de la universidad, porque no sé de qué hablar, me siento incómoda y lo paso muy mal.

Tengo novio , al que quiero muchísimo, él no sabe nada de lo que me pasa, solo que soy un poco tímida, (no quiero decirle lo de fobia social porque suena muy mal y muy poco atractivo, no quiero asustarlo) pero claro, es que con él soy súper abierta y extrovertida. El problema es que quiere que conozca a su familia y amigos y yo no me siento capaz, me paso mucho tiempo pensando en cuando los conozca y me agobio mucho, porque me quedaré como asustada y no sabré que decir.

Esta situación me pasa más con la gente del sexo opuesto que con la de mi mismo sexo.

En fin, estoy muy amargada y ya no puedo seguir así, tengo miedo de que mi novio me deje por no conocer a sus amigos y familiares.

He pesnando en ir a un psicólogo, aunque no sé de dónde voy a sacar el dinero. Pero por si me decido a hacerlo, me gustaría que me animara diciéndome que sí puede ayudarme realmente.

Retraída

Estimada Retraída:

El miedo es un impulso humano innato. Cuando nos sentimos amenazados, los sentidos detectan el foco de peligro, la señal llega al cerebro y se activa el sistema límbico. Aumenta la presión arterial, la velocidad del metabolismo, la glucosa en la sangre y suben los niveles de adrenalina.

En ocasiones, el miedo puede llegar a pánico, que hará que se desactiven los lóbulos frontales y perdamos la noción del momento y el control parcial de nuestros actos. Sin metáforas, el miedo te paraliza.

Uno de los caminos más recurrentes es evitar las situaciones de incomodidad, que provocan taquicardia, miedo desmedido y muchos nervios. Pero si no se trata, la fobia social vuelve a aparecer.

Por eso enfrentar el miedo siempre será mi mejor consejo. Creo que es bueno estar abiertos al cambio, hay que probar y darnos el lujo de ensayar. Hay que intentarlo. No permitas que la comodidad, las circunstancias, o la edad, te detengan de hacer algo que quieres, vale la pena salir de la zona de confort. Al final, verás que pudiste lograrlo y que está sucediendo. Ahora que decidiste buscar ayuda, búscala lo antes posible; y si el miedo decide volver, sabrás cómo enfrentarlo. La experiencia te habrán hecho más sabia y más vieja. Poco a poco, aprenderás a vivir en paz interior.

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