Foto: Vanguardia/Héctor García
El líder nacional del PAN aseguró que el resultado electoral para la Gubernatura no será moneda de cambio ni en estas elecciones ni para el 2018

El líder nacional del PAN, Ricardo Anaya, se compromete desde Saltillo: Coahuila no será moneda de cambio para negociar hoy de cara a las elecciones presidenciales del 2018. No se negociará en la mesa el triunfo del panista Guillermo Anaya en la Gubernatura.
 
¿Coahuila para que dejen en paz la derrota en el Estado de México? ¿negociaciones sobre y bajo la mesa con mira a las elecciones presidenciales? ¿concertaciones con Presidencia y otros actores políticos?... hoy el PAN no se prestará a nada de eso y defenderá el triunfo. Ese es el compromiso panista mirando de frente a los coahuilenses. O al menos eso fue lo que dijo en entrevista para VANGUARDIA el joven líder nacional albiazul.
 

--¿Se empiezan a escuchar esas historias urbanas sobre concertacesiones, sobre negociaciones, sobre entrego algo y obtengo otra cosa… ¿Coahuila podría entrar en ese escenario?-- 
 
“De ninguna manera. Nosotros venimos a exigir lo que nos corresponde en justicia y sobre todo lo que le corresponde a la gente. No tenemos porque sentarnos a hacer ningún tipo de negociación con ninguna autoridad, porque simple y sencillamente lo que estamos pidiendo es que se respete la Ley. Que lo que la gente expresó en las urnas con su voto el pasado domingo se refleje en la integración de este nuevo gobierno, un gobierno de cambio para el bien del Estado de Coahuila”, se comprometió el líder panista.
 
“Adiós a los Moreira, adiós a la corrupción, adiós a los desvíos de dinero. Lo que queremos es que haya orden, que haya paz, que haya empleo en el Estado de Coahuila; específicamente que haya un gobierno honesto que dé resultados en beneficio de los ciudadanos”.
 
--Mirando de frente a los coahuilenses ¿puede decirles que entonces su agenda, su calendario, está en el 2017 y no en el 2018?-- 
 
“Absolutamente. Hoy la prioridad máxima no sólo mía en lo personal sino del Partido Acción Nacional, es Coahuila. Hoy la democracia en todo el País pasa por Coahuila. No hay otra prioridad en el Partido Acción Nacional en este momento mayor, que sacar adelante el triunfo en Coahuila para que se respete el voto de los ciudadanos”.
 

¿Por qué Coahuila es más importante de lo que parece?

Por: Carlos Loret de Mola


El Instituto Electoral de Coahuila construyó su propio desastre: dio a conocer un conteo rápido que ponía en ventaja al candidato del PAN, Guillermo Anaya, y detuvo el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) en 72% de las casillas contadas cuando el priísta Miguel Riquelme estaba arriba por dos puntos porcentuales.

Encima de ello, a diferencia de los institutos de Nayarit y el Estado de México, cuyos conteos rápidos fueron exactos en calcular qué rango de votación tendrían los candidatos al terminar de contarse las actas, los números de cierre del PREP en Coahuila no cayeron dentro del rango estimado. Este manejo de los consejeros electorales coahuilenses ha desatado una crisis por el peso político que tiene esa gubernatura:

1.- Para Ricardo Anaya, dirigente nacional del PAN, ganar Coahuila es conquistar dos de las tres gubernaturas en juego (ya triunfó en Nayarit). Le da discurso para justificar el fracaso de irse al cuarto lugar en el Estado de México. Si gana los dos, “empata” y logra mantener su posición como muy sólido aspirante a la candidatura presidencial de su partido. Si pierde Coahuila, tendrán toda la razón Margarita Zavala y Rafael Moreno Valle en calificar la jornada de este domingo como un estrepitoso fracaso. Coahuila es clave para los tres aspirantes panistas.

2.- En el PRI y Los Pinos están felices por su resultado mexiquense (“haiga sido como haiga sido”, tendrían que robársela al clásico michoacano). El presidente Enrique Peña Nieto estuvo al frente de la campaña. El resultado incide directamente en las aspiraciones presidenciales de los dos hombres a quienes encargó la jornada: el secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, y el dirigente nacional del PRI, Enrique Ochoa. Si además se quedan con Coahuila, los bonos de ambos suben en el ánimo presidencial.

Pero el Estado de México está bajo impugnación. Morena ya anunció que considera que hubo fraude. Y el PAN ha declarado que fue una “elección de Estado” y ha dejado abierta la posibilidad de impugnar el proceso en Tribunales. Es decir, el PAN amaga con unirse a Morena en tratar de tumbarle al PRI el Estado de México.

Ante ello, habría incentivos desde el gobierno para negociar con el PAN: te dejo Coahuila —donde el PAN ha sumado a Morena, el PRD y un independiente en su denuncia de fraude— a cambio de que no hagas más ruido en el Estado de México.

¿Sería posible una negociación así? ¿Cabe en un PRI-gobierno envalentonado? ¿Es posible cuando para el interlocutor Ricardo Anaya hay tanto en juego? No lo sé.

SACIAMORBOS

Hay quien me dice que habría un obstáculo más: los Moreira (o “el” Moreira, porque no queda claro cómo juega esa familia) no permitirían que se “entregue” su estado a la oposición porque a ellos les puede significar la cárcel. Quién sabe. El Gobierno Federal también ha de tenerles un expediente bastante grueso como para usarlo si se les ponen al brinco. En política hasta la cárcel se negocia. Con aliados y con adversarios. Estoy seguro que de esto vamos a ver más.