Ron Rivera tuvo su victoria más importante el lunes al vencer el cáncer.
El head coach de Washington terminó con siete semanas de quimioterapias

Para Ron Rivera fue un fin de semana que nunca olvidará. Primero derrotó a los Cowboys de Dallas y el lunes finalizó su tratamiento contra el cáncer.

En un hospital al norte de Virigina el lunes, Riviera recibió su última ronda de quimioterapia y terapia de protones, finalizando siete semanas de tratamiento. Aún tiene citas de seguimiento y exploración, pero el lunes fue un hito en la lucha de Rivera contra el cáncer.

Luego de salir del hospital, Rivera atravesó una fila de miembros del personal que aventaron confeti y hacían ruido con cascabeles, vestidos con playeras negras que decías River Strong. Después tocó el timbre, levantando el puño izquierdo, señalando el final de su tratamiento.

Rivera anunció en agosto que tenía cáncer de células escamosas, pero que los médicos lo habían detectado a tiempo y eran optimistas.

 El viernes, Rivera señaló que le informaron que el tratamiento “iba en la dirección correcta”, y que los médicos se mantienen optimistas.

Rivera no se perdió juegos mientras estuvo en tratamiento.

Pero sí se perdió dos prácticas y tuvo que irse temprano en una tercera, por lo que tomó su lugar el coordinador defensivo, Jack Del Rio.

“Todos admiramos su dureza”, señaló del Río. “Obviamente está en una gran batalla, una batalla personal. Todos lo sentimos por él. Oramos mucho por él. Buscamos seguir adelante. Él nos ha presentado un gran plan para que lo sigamos. Yo intervendré y hago mi parte para ayudarlo a tener la seguridad de que puede cuidarse solo y nosotros vamos a seguir con el negocio, mientras él se cuida. Su dureza y su determinación, realmente se destaca”. Con información de ESPN.