La actual administración federal canceló un crédito por 92 mdp a una empresa propiedad de Juan Manuel ‘Mono’ Muñoz, sujeto a proceso en EU

 “El pez por su boca muere”, advierte con sabiduría la voz popular. Y lo que trata de advertirse con la admonición es el riesgo que se corre cuando se habla demasiado y con demasiada frecuencia, pues tarde o temprano nuestras propias palabras podrían convertirse en un bumerán.

Eso podría haberle ocurrido al presidente Andrés Manuel López Obrador con una de sus afirmaciones recientes: la relativa a que sus antecesores no podían haber ignorado las decisiones tomadas por funcionarios del Servicio de Administración Tributaria (SAT) para condonar o cancelar adeudos fiscales por miles de millones de pesos.

Apenas el 3 de octubre pasado, el Presidente dijo, durante su acostumbrada conferencia de prensa “mañanera”, que el titular del Ejecutivo podría ignorar las decisiones relacionadas con montos menores, pero no sobre grandes sumas:

“Y eso de que el Presidente no sabe, claro que sabe, ¿cómo no va a saber? O sea, puede ser que no sepa de una condonación de 100 mil pesos, pero una condonación de 3 mil millones de pesos, de 5 mil millones de pesos, porque se dieron de ese monto, hay empresas que en 10 años prácticamente no pagaron impuestos, 10 años consecutivos…”.

Como se ha difundido en las últimas horas, a partir de una investigación realizada por la organización civil Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), la actual administración federal canceló un crédito por 92 millones de pesos a una empresa propiedad de Juan Manuel “Mono” Muñoz, quien se encuentra sujeto a proceso en Estados Unidos acusado de diversos delitos relacionados con el tráfico de estupefacientes.

Ciertamente el titular del Ejecutivo no estableció el monto mínimo de las operaciones de este tipo que, en su concepto, es imposible que el Presidente de la República desconozca, razón por la cual, a pesar de la importancia del monto, podría decir que no la conoció, es decir, que no la autorizó de forma tácita o explícita.

Pero, de acuerdo con la misma investigación, el SAT canceló un adeudo por 7 mil millones de pesos a la empresa Leadman Trade S.A. de C.V., una de las que utilizó el expropietario de la financiera Ficrea para realizar el multimillonario fraude que afectó a miles de ahorradores de todo el País.

De acuerdo con sus propias afirmaciones, el presidente López Obrador tuvo que conocer de esta operación, pues rebasa por mucho el límite planteado por el propio mandatario hace apenas tres semanas al deslizar la hipótesis de que las condonaciones de este nivel necesariamente deberían contar con el “beneplácito” del Ejecutivo.

De acuerdo con la información revelada, la cancelación del crédito fiscal se habría dado el 10 de octubre, lo cual deja frente a nosotros sólo dos posibilidades: el Presidente exageró en sus afirmaciones del 3 de octubre o, en efecto, en el SAT se toman decisiones que no necesariamente son conocidas por el Ejecutivo.

Valdrá la pena que el Mandatario aclare cuál de las dos posibilidades es la real.