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A pesar de que el presidente Donald Trump hará del tema migratorio uno de sus puntos centrales de la campaña de reelección, la porción del debate realizado en Atlanta dedicada se citó casi de paso, con sólo una pregunta dedicada a la senadora Elizabeth Warren, una de las líderes y favoritas en las encuestas

ESTADOS UNIDOS.- El quinto asalto en la serie de debates entre aspirantes demócratas a la presidencia de EU fue con toda probabilidad la más intensa y extensa en ideas y propuestas, casi sin ataques entre los contendientes, pero volvió a pecar en la falta de discusión sobre el tema migratorio.

A pesar de que el presidente Donald Trump hará del tema migratorio uno de sus puntos centrales de la campaña de reelección, la porción del debate realizado en Atlanta dedicada se citó casi de paso, con sólo una pregunta dedicada a la senadora Elizabeth Warren, una de las líderes y favoritas en las encuestas.

Cuestionada sobre si de llegar a ser presidenta tiraría parte del muro que se está construyendo en la frontera, Warren dijo que lo propondría si se demostrara que no es necesario. La senadora criticó las políticas del presidente que, dijo, sólo han servido para desestabilizar Centroamérica y agudizar todavía más la “crisis” humanitaria creada por la administración. “Necesitamos tratar a la gente que viene con dignidad y respeto”, afirmó, y llamó a defender los “valores” del país en el trato de aquellos que llegan de fuera. En términos parecidos se expresó el senador Cory Booker, apostando por el “respeto y dignidad” de los migrantes.

Tampoco se tocó la relación Estados Unidos-México, más que para un encontronazo entre los dos candidatos más jóvenes y con pasado militar sobre el escenario, la congresista Tulsi Gabbard y el alcalde de South Bend, Pete Buttigieg, sobre un reporte en el que éste habría insinuado que estaría a favor de mandar soldados para luchar contra los cárteles del narcotráfico.