En 1987 se habló por primera vez de desarrollo sustentable en el Informe de la ONU “Nuestro Futuro Común” donde se demostró que la forma en que la sociedad se desarrolla está destruyendo el ambiente y aumentando la pobreza y la vulnerabilidad social. 

Se planteó la necesidad de cambiar hacia un desarrollo que permita “satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades” y esto ¿qué significa? En primer lugar, considerar a la degradación ambiental como prioridad, simultáneamente y relacionándolo con la dimensión social y económica. 

Desde entonces todo discurso social y político incluye la palabra “sustentable” y al aplicarlo a una ciudad involucra una planeación integral de largo plazo, una gestión con criterios ambientales y de alta eficiencia, adaptaciones en infraestructura y servicios; todo ello mientras se busca reducir las desigualdades sociales, impulsar el crecimiento económico y elevar la calidad de vida. 

Hacer esto realidad es un reto multidimensional, y en este contexto emerge la idea de ciudades inteligentes como estrategia para traducir la sustentabilidad a acciones concretas. Una ciudad inteligente se adapta a las nuevas condiciones, aprovechando el potencial de la tecnología e innovación para mejorar la vida de sus ciudadanos. 

Saltillo forma parte de la Iniciativa Global de Ciudades Inteligentes Morgenstadt, financiada por el Fondo de la Iniciativa Internacional de Protección del Clima, del Ministerio del Medio Ambiente, Conservación de la Naturaleza y Seguridad Nuclear del Gobierno Federal Alemán y coordinada por la Universidad de Stuttgart, el Instituto Fraunhofer, y el Gobierno Municipal de Saltillo; proyecto que se presentó hace unos días e involucra cooperación internacional, investigación e inversión en transporte, agua, movilidad, energías renovables y residuos sólidos. 

Un gran instrumento de planeación e implementación de la sustentabilidad, una iniciativa ejemplar a nivel mundial. Y ante esto, ¿qué nos toca a los ciudadanos? Nosotros somos parte de los problemas o soluciones. Nos toca convertirnos en ciudadanos inteligentes, que forman parte activa de los procesos de participación ciudadana, que se informan y deciden modificar sus decisiones y hábitos de consumo para reducir su impacto ambiental y sumarse al cambio que contribuye al desarrollo sustentable. 

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Gabriela De Valle
Reconexión Natural