Devotos. La misa de las 5:30 de la mañana es una de las más concurridas durante el novenario del Santo Cristo de la Capilla. / Marco Medina
Entre la leyenda y la realidad de su llegada a la ciudad, fieles festejan hoy al santo patrono, el Cristo de la Capilla

Saltillo, la ciudad de los contrastes, mantiene viva la tradición de venerar a su santo patrono cada 6 de agosto.
Imposible pensar que la fe de los saltillenses es poca. La escultura del Santo Cristo tiene 408 años que llegó a la ciudad con una peculiar leyenda. 

Se dice que el Santo Cristo llegó en mula a la Plaza de Armas, sin rumbo alguno ni procedencia, llegó y se detuvo en medio del pueblo y se tendió sobre la plaza, encima de su lomo cargaba una caja de madera; los saltillenses en el lugar se preguntaron ¿qué será lo que lleva adentro la caja?, para su asombro al abrirla se encontraron a la gran escultura que hoy representa tantas cosas para la ciudad, entre ellas, el imperio de la fe saltillense. 

Después de eso, los pobladores y párrocos de la época decidieron que el Santo Cristo llegaría para quedarse como una señal divina que traería a la Villa de Santiago del Saltillo buena estrella, virtudes y milagros. Esta historia se ha replicado en iglesias de Zacatecas y Chiapas.

No es sorpresa darnos cuenta de que en México las costumbres de los religiosos integran místicas historias en que forman parte de la doctrina que enriquece a la cultura de las leyendas. En este caso, la participación histórica y documentada de la procedencia del Santo Cristo se le atribuye a Santos Rojo y a una visita que hizo a la ciudad de Jalapa, Veracruz. 

El bachiller Pedro Fuentes escribió en su libro Historia de la Villa del Saltillo: ‘’Habiendo pasado don Santos Rojo el año de 1607 desde esta Villa de Santiago del Saltillo, hasta Jalapa, a negociar efectos de Castilla, trajo consigo una escultura del cristo con mansas pupilas, negra cabellera y hermosas facciones’’, cuentan que la familia de Santos Rojo, que habitaba donde ahora es un concurrido restaurant a un costado de la Catedral, insistieron a Santos para que donara la imagen a la Capilla del Santo Cristo en 1762.

Cada 6 de agosto la ciudad se aglomera para festejar al Santo Cristo de la Capilla rematando al finalizar de la arraigada tradición del majestuoso novenario; se dice que la devoción al Santo Cristo creció cada vez más desde del siglo 18, a partir de los milagros supuestamente ocurridos sobre su misma imagen: se ha escuchado que ha sudado en tres ocasiones distintas, que su cuerpo se ha hecho flexible y tibio como si fuera un cuerpo vivo. Recientemente se dice que abrió los ojos.

Después de ese milagro hace siete años, decidí venir a la primera misa...”.
Margarita Perales, de 60 años.
Foto: Marco Medina
Vanguardia

Armando Ríos

Estudió Periodismo en la Ciudad de México.
Ha publicado en revistas locales, blog's nacionales y medios radiofónicos locales y en la Ciudad de México desde 2012, y cuenta con el Premio Estatal de Periodismo 2017. Cubre principalmente temas relacionados con los derechos humanos en el panorama de la migración, familiares de personas desaparecidas, así como a las Organizaciones No Gubernamentales encargadas de la promoción de los Derechos Humanos y a las propias Comisiones. También cubre fuentes referentes a temas de seguridad y justicia, transparencia y elecciones. Fue seleccionado en 2018 por la OMCT para la preparación de cobertura de la última sesión de México ante el Comité Contra la Tortura que se realiza en la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas, en Ginebra, Suiza