Actualizaron sus conocimientos de respuesta en situaciones de incendio

Castaños.- Más de 85 brigadistas de seis importantes industrias pertenecientes al Comité Local de Ayuda Mutua (CLAM) de Ciudad Frontera, se reunieron en Maxion Inmagusa para actualizar sus conocimientos de respuesta en situaciones de incendio.

Se capacitaron las brigadas de socorro de diferentes industrias del CLAM de los municipios de la zona conurbada Monclova-Frontera-Castaños en prevención y combate de incendios.

Félix Villalobos, superintendente del área de Seguridad Industrial de la empresa ubicada en Castaños, fue el anfitrión y dió la bienvenida a todos los equipos de rescate en la sala de capacitación número tres de la fábrica de chasises y largueros.

Se trataron temas de actualización como combate contra incendios que impartió Roberto Cortez, destacando los puntos de química y comportamiento del fuego, equipo de protección personal y protección respiratoria, uso y manejo de extintores, e identificación de materiales peligrosos.

El taller de actualización de manejo de extintores fue impartido por Eliud Ceniceros, Supervisor de Seguridad de Maxion Inmagusa.

Uno de los temas más importantes que se tocaron fue el de el riesgo del Gas Licuado de Petróleo (GLP).

Se explicó a los brigadistas que el GLP es la mezcla de gases licuados presentes en el gas natural o disueltos en el petróleo, y los componentes de este carburante, aunque a temperatura y presión ambientales son gases, son fáciles de licuar. 

Una de las propiedades físicas del Gas LP, es que se trata de un carburante que no huele, por lo que a nivel industrial se le agrega Metil Mercaptano, otro gas que es tóxico, incoloro e inflamable pero de olor repulsivo, para que las personas lo identifiquen de inmediato en caso de fuga. 

Las medidas preventivas para la prevención de fugas fueron la verificación de la instalación con agua jabonosa, la aplicación de cinta de teflón en las conexiones, sustituir tuberías de cobre dobladas o en mal estado, igual que reguladores golpeados.

Se expuso la importancia de la revisión visual desde que llegan los tanques: no aceptar cilindros que presenten corrosión, golpes o abolladuras, restaurados con soldadura que no sea de fábrica, sin cabezal o con el maneral quebrado.