Al margen de la exigencia de recoger planteamientos que llevaron a la antesala a su rival, la agenda de la ex secretaria de Estado de los Estados Unidos apunta a reforzar el proteccionismo en supuesto ropaje nacionalista.

Para empeorar el escenario, la mayoría de las 12 economías en concierto no pasa por su mejor momento. Estados Unidos por ejemplo, crecerá este año solo 1.6 por ciento.

En el caso de Singapur el nivel alcanzará 1.7.

El promedio de las economías signantes del acuerdo es de 2.3 por ciento, con la novedad de que la nación más dinámica será Vietnam, con 6.1 por ciento, seguida por Malasia con 4.3 y Chile con 3.2.

Hipotéticamente México crecerá 2.6.

Aunque se había dicho que el Senado se adelantaría a la elección en Estados Unidos para confirmar por mayoría priísta y panista la negociación, lo que convertiría cada uno de sus puntos con ley suprema, hasta hoy no inicia formalmente la discusión en comisiones.

Y aunque la Secretaría de Economía insiste una y otra vez en que el TPP constituirá un trampolín para el país, desde el plano privado crece el escepticismo.

Los fabricantes de prendas de vestir, por ejemplo, dudan de que los candados impuestos a Vietnam sean suficientes para contener la avalancha. Así los productores de leche frente al embate de Australia y Nueva Zelanda, en tanto las armadoras de automóviles tienen temor de que una mayor presencia de Japón les estreche la rebanada de exportaciones.

La posibilidad de producir medicamentos genéricos al vencimiento de las patentes se alargó a presión de los grandes laboratorios al estirar la vigencia de éstas.
Los expertos auguran un sí a un crecimiento económico del país… pero desproporcionado.

El problema es que México no ha logrado diseñar una estrategia concreta para enfrentar la coyuntura de sus TLC’s. Ni cadenas productivas para la exportación, ni facilidades arancelarias para promover la innovación.

La competitividad del país, es decir la posibilidad del tú a tú, se ha venido erosionando en los últimos años con énfasis en el estado de derecho, lo que limita la posibilidad de inversiones por parte de las economías en concierto.

Del sexto escalón mundial que teníamos en el 2001, el año pasado bajamos al 16.

Bajo el TPP se subordinaría el TLCAN, lo que implica que los conflictos mercantiles se lleven de un escenario bilateral a otro multilateral.

Durante su última visita a México el director gerente de la Organización Mundial de Comercio, Pascal Lamy, ponderó al país como paradigma de lo que debe hacerse en relación con el libre comercio.

México abrió su frontera, vía TLC’s, a 48 países, colocándose en línea ahora a Brasil, Argentina, Corea y Turquía.

El caso es que el formidable ramillete no ha sido ni pauta de crecimiento económico ni pauta al bienestar de la población.

El flujo de migrantes ha crecido ante la falta de oportunidades. Trump dijo no al TPP; Hillary que quién sabe.

En una de esas nos salvamos.

Balance general
A contrapelo de la postura inicial pactada con la Secretaría de Hacienda, finalmente las comisiones unidas que dictaminaron la Ley de Ingresos para el año próximo decidieron estirar un poquito la cobija. La ampliación para efecto de gasto será de 51 mil millones de pesos.

El truco simple, ensayado años y años, fue incrementar la perspectiva de paridad promedio peso-dólar de 18.20 a 18.62 pesos, además de un replanteamiento en la plataforma de producción de Pemex para elevar ésta en 19 mil barriles diarios.

En este caso hubo que pactar con la Secretaría de Hacienda.

Lo importante, en tal caso, será hacia dónde se etiquetarían los recursos, dado que el recorte de 139 mil millones de pesos previsto por Hacienda afectó rubros torales como educación, salud, pobreza, campo, infraestructura, apoyo a micro y pequeñas empresas…

Otro más…
Concedida, como una suerte de prebenda extraordinaria la posibilidad de que Petróleos Mexicanos incrementara su horizonte de deducibilidad fiscal en 50 mil millones de pesos bajo el rubio de gastos en materia de extracción, hete aquí que para 2017 la alternativa se reduce a 36 mil millones.

De acuerdo a la recién aprobada Ley de Hidrocarburos, la empresa productiva de Estado solo podrá deducir el 12.5 por ciento de sus costos de producción, con la salvedad de que el monto no exceda 6.5 dólares por barril.

El escenario coloca a Pemex otra vez en desventaja frente a la competencia privada nacional o extranjera, dado que ésta tendrá posibilidad de deducir 60 por ciento más allá.

Su límite es de 24 dólares por barril.

¿Se acuerda del discurso engolado que hablaba de una reforma energética para reforzar a Pemex?

Hágase la ley…
Expedida una disposición de la Secretaría de Hacienda para supeditar la posibilidad de deducción de ayudas para despensa de cara a los trabajadores a que éstas se integren en tarjetas-monedero electrónico, desechando los vales de papel, resulta curioso que sea el propio gobierno quien no acate a las reglas.

Mientras las empresas privadas ya adoptaron el esquema, las dependencias públicas lo mantienen intacto. De hecho, se está preparando una licitación para emitir vales de despensa por 20 mil millones de pesos para la temporada decembrina.

El problema es que la Asociación Nacional de Tiendas Departamentales y de Autoservicio expidió una circular entre sus socios para suspender la recepción de vales Emisión Especial 2016 del emisor Sí Vale.

La firma afectada la encabeza José Antonio García León. 

albertobarrancochavarria0@gmail.com