Ley. En el Centro de Justicia se llevará el caso de violencia que se presentó en el hogar de Cecilia y su esposo Juan Alberto.
El hombre se gastó en cervezas y cigarros el dinero que le habían pagado para un trabajo de albañilería

El gritar por auxilio terminó por salvar a una mujer que, de no haber sido auxiliada a tiempo por sus vecinos, quien sabe cuál hubiera sido su suerte a manos de su marido.

Cerca de las 01:00 horas, Juan Alberto N, de 25 años, llegó a su hogar en la calle 19 de la colonia Mirasierra, bastante tomado luego de haber gastado en cervezas y cigarros el dinero que le habían pagado para un trabajo de albañilería.

Esto enojó sobremanera a Cecilia, su esposa, quien no sólo le reclamó por el estado deplorable en el que había llegado, sino que le echó en cara que no dejara que ella trabajara y, en cambio, si iba a gastar el dinero que necesitaban en tonterías.

DE AMENAZAS A GOLPES

Juan le advirtió a su cónyuge que no dijera nada más y le ordenó que le hiciera algo de cenar, pues después vería la forma en que recuperaría el dinero, pero Cecilia le dijo que no permitiría que se endeudara más.

El hombre amenazó de muerte a la víctima, quien corrió a encerrarse en su habitación, y empezando a gritar pidiendo auxilio.

Fue entonces que los vecinos llamaron al 911, para alertar sobre el episodio de violencia
que se vivía.

Al llegar los oficiales, Cecilia los dejó ingresar a la casa para que se llevaran detenido a Juan, quien quedó a disposición de un agente investigador del Ministerio Público adscrito al Centro de Justicia y Empoderamiento para la Mujer.

EL DATO

El agresor será juzgado por amenazas y el episodio de violencia familiar.