Por estar tan familiarizados con ellas, pocas veces recordamos qué ingredientes contienen las hostias y cómo se elaboran.
La forma tradicional de hacerlo - manual- ha sido sustituida por una más moderna, gracias a unos nuevos aparatos concebidos para elaborar un mayor número de hostias en un tiempo mucho menor al empleado en los últimos años.
La hermana María Goretti González Galindo, maestra de novicias de las Hermanas Catequistas Guadalupanas explicó cómo funcionan las máquinas recién adquiridas, en compañía de otras religiosas.
Primeramente se mezcla la harina, especial y refinada, con agua. Esta mezcla se bate hasta hacer una especie de atole fino y se pasa a una máquina especial, para elaborar con ella unas planillas en forma de cuadro de las que se obtienen aproximadamente ocho hostias.
Su cocimiento no toma más de un minuto.
"Aunque esta máquina sea para hostias grandes, las placas se utilizan también para las de menor tamaño," explicó la hermana María Goretti González.
"La planilla sale totalmente seca de la máquina, por lo que es colocada sobre unos lienzos húmedos para evitar que se rompa".
Con un cortador especial se separan poco a poco las hostias; este proceso debe hacerse con mucho cuidado, ya que son muy frágiles y delicadas.
"Una vez cortadas las pulimos con los dedos y las acomodamos en un pequeño cajón apretándolas perfectamente para evitar que se aconchen o se doblen". Cuando ya están totalmente secas se seleccionan las mejores hostias, que serán empacadas para su distribución. Las que sufrieron algún desperfecto no se pierden, pues se emplean para posteriores procedimientos.
Indicaron las religiosas que se elaboran en total alrededor de 100 mil hostias por mes, que son vendidas a los templos católicos de Saltillo y a algunos de Monclova, Concepción del Oro y el estado norteamericano de Texas.
La hermana María Goretti señaló que antes tenían solamente una máquina antigua para cocer las placas de harina, provista de una palanca que habla que accionar durante el proceso de cocimiento.
"La nueva máquina nos ha ahorrado mucho trabajo, solo tenemos que aplanar un botón. El otro aparato era difícil de manejar y ocasionaba constantes dolores de espalda y brazos a las hermanas", apuntó.
Servía solo para las de tamaño chico y funcionaba solo de una en una. Ahora con la cortadora múltiple se pueden cortar nueve a un mismo tiempo.
El presbítero Humberto González Galindo bendijo estos aparatos, el miércoles
13 de diciembre por la tarde en la Quinta Lolita, ubicada en el Periférico Luis Echeverría, entre el bulevar Antonio Cárdenas y Urdiñola.
 El padre González Galindo agradeció en nombre de la congregación este valioso donativo a la comunidad religiosa, que fue realizado por los
Señores Luis Gutiérrez Treviño y Plácida Gutiérrez de Gutiérrez; Enrique Cárdenas y Magdalena de Cárdenas , Concepción Gutiérrez, Roberto González, y Ponciano Méndez.