ARCHIVO
Por lo que se comenzó a gestionar la capacitación de su uso para más internas y para el departamento médico encargado de esterilizarlas

El uso de la copa menstrual es uno de los insumos para la higiene menstrual de las mujeres privadas de la libertad gracias a la donación de colectivos y asociaciones civiles que promueven sus ventajas, sin embargo, también llevan toallas sanitarias y tampones.

De acuerdo al director del Sistema Penitenciario, Apolonio Armenta, el uso de copa menstrual derivó de una recomendación de la CNDH para una atención integral de las internas a los centros de todo el país.

Por lo que se comenzó a gestionar la capacitación de su uso para más internas y para el departamento médico encargado de esterilizarlas.

“Comenzamos meses antes, recibimos copas menstruales, asesoría, pláticas y se está considerando el uso general para todas por sus propiedades higiénicas y de menor costo, pero será algo que ellas mismas decidan”, dijo Armenta.