Pero no se puede decir... Que casi está al "garete". A diferencia de anteriores devaluaciones, ahora el Banco de México, se hizo a un lado sin intervenir con los tradicionales remates de dólares de las remesas internacionales que posee, para apoyar al débil Peso, al que ahora dejó prácticamente abandonado a su "suerte", para que el dólar se fuera a esas tremendas alturas, y la moneda mexicana se hundiera en esas "turbulentas" profundidades, porque qué ¡casualidad!.