Pero no se puede decir... Que todo sigue "igual". Tal vez pronto será cumplida esa promesa, o quizás se hará realidad una vez que se estabilicen la distribución y venta de la misma, mientras tanto la moneda está en el "aire", y todos los mexicanos deben de tener paciencia, fe y confianza en el señor Presidente, ya que siempre ha demostrado que es hombre de palabra, y mientras tanto crucemos los dedos poniendo la mirada hacia arriba y pidamos que se haga ese milagro.