Pero no se puede decir... Que recibió un país "emproblemado". Al nuevo Ejecutivo estadounidense le espera una ardua tarea para enderezar el rumbo de Estados Unidos, cosa que no le será fácil, -pero tampoco imposible-, o sea que trabajará las veinticuatro horas del día para poder resarcir todo el daño que causó su antecesor, empezando por detener la construcción del muro del odio, asimismo limar asperezas con AMLO, ya que a ambos no les conviene una enemistad, sino llevarla bien, sobre todo porque "son" vecinos.