El buen uso de la tecnología debe abonar a la certidumbre y confianza que la sociedad puede tener en sus autoridades ante el posible uso de datos personales

Uno de los grandes problemas que presentó Coahuila a inicios de la pasada década fue la inseguridad.

La violencia, derivada de la operación de grupos del crimen organizado en la entidad, llevó a tener tiempos oscuros en que Coahuila fue escenario de una época que a nadie en su sano juicio le gustaría volver a vivir.

En los últimos años, el trabajo conjunto entre Estado, Federación y municipios ha logrado cimentar un modelo que ha llevado a revertir ese escenario, colocando a Coahuila entre las entidades que más han mejorado sus índices de seguridad.

En esta sintonía, las autoridades ayer presentaron un sistema que hace uso de tecnologías de reconocimiento, ya sea en personas o placas vehiculares, que conllevan un reforzamiento en el combate a la delincuencia.

De entrada, un sistema de este tipo es bienvenido para no aflojar en la prevención y combate de la delincuencia.

Porque la seguridad, si bien es una meta central para la sana convivencia y desarrollo de una sociedad, toma un mayor valor ante los momentos que vivimos en la actualidad.

Los efectos económicos que ha tenido la pandemia obligan a no ceder en un rubro como la seguridad, en aras de seguir atrayendo inversiones que generen empleos y por ende riqueza.

Es por ello que por cualquier lado que se vea, reforzar la seguridad es una necesidad central para el Estado y la Región Sureste, en específico con este modernista Centro de Comunicaciones, Cómputo, Control y Comando (C4).

Aunque de entrada el sistema presentado tiene una gran expectativa por las fortalezas que permite tener, no deberían hacerse oídos sordos ante las dudas que pueden surgir por su correcta utilización.

El buen uso de esta tecnología debe abonar a la certidumbre y confianza que la sociedad puede tener en sus autoridades ante el posible uso de datos personales.

No es un secreto que las corporaciones policiacas son de los actores que menor confianza despiertan en la ciudadanía.

Bien recordaba ayer el presidente de la Junta Directiva del Congreso del Estado, Emilio de Hoyos, al hacer hincapié que para evitar cualquier duda se debería reforzar el marco jurídico con una reforma que está pendiente en el Poder Legislativo a nivel local.

En síntesis, este C4 dotado con parte de la tecnología más novedosa en materia de seguridad, debe ser una oportunidad para no aflojar en el combate al crimen, pero también para abonar a la confianza que la ciudadanía puede tener del trabajo de sus autoridades, la cual se dará con buenos resultados.