Ilustración: Vanguardia/Esmirna Barrera

En su Laberinto de la soledad, Octavio Paz dice que la historia de México es la crónica de la lucha de los mexicanos por “ser modernos”, por marchar al paso de los países más prósperos.

Según el Nobel de Literatura, los cambios de régimen en el País durante el siglo 19 y el primer tercio del 20 intentaron acortar el camino y alcanzar a las naciones más desarrolladas.

Así, la lucha por la Independencia fue, para decirlo con el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, la Primera Transformación; la Guerra de Reforma, la Segunda, y la Revolución, la Tercera.

Cada uno de esos movimientos concluyó con la promulgación de una Constitución Política que plasmaba los anhelos de justicia, paz y bienestar del País.

De ese tamaño es el reto que se puso el líder de Morena al arrancar las campañas electorales ofreciendo que México alcance la Cuarta Transformación (4T) y ocupe su lugar entre las naciones.

Para ello, una de las medidas que López Obrador ejecutará para alcanzar esa meta es seguir estrictamente la filosofía política de Benito Juárez, el presidente que más admira el tabasqueño.

 “(Los funcionarios públicos deben) Consagrarse asiduamente al trabajo, resignándose a vivir en la honrosa medianía que proporciona la retribución que la ley haya señalado”, dijo como Gobernador de Oaxaca.

Y es que, sin duda, la mayoría de los mexicanos se sienten agraviados por los elevados sueldos y prestaciones que reciben algunos funcionarios públicos y es urgente reducirlos.

Así, en la Cámara de Diputados ya se aprobó la Ley de Remuneraciones de los Servidores Públicos, la primera de la era de López Obrador.

Hoy, la pregunta clave no es si los burócratas merecen una “remuneración digna”, sino cuál sería el monto del piso mínimo necesario y cómo justificar las discrepancias entre los diferentes cargos. Es evidente, por ejemplo, que ni los 100 mil pesos anuales que gana un maestro de primaria, ni los más de 4 millones de pesos por año que reciben los ministros constituyen ejemplos a seguir.

Con todo, habrá que ver si los ahorros que piensan conseguirse con estas acciones se aprovecharán de manera eficiente, a fin de mejorar el bienestar de muchos mexicanos.

¿Llegará la 4T de AMLO a impulsar el crecimiento del País, como lo hizo hace 208 el inicio de la guerra de Independencia a la que el cura Miguel Hidalgo convocó en el pueblo de Dolores, la madrugada de aquel 16 de septiembre?