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Ambas tenistas buscan la gloria en el pasto sagrado

Las dos hicieron historia. Serena Williams, de 37 años, y Simona Halep, de 27, se abrieron paso muy fácil a la final de Wimbledon, el tercer Grand Slam del año. Para la estadounidense se trata de su final N°11 en La Catedral y la N°32 en los Majors, mientras que la rumana avanzó a su primera definición en el césped de Londres siendo la única de su país en semejante instancia.

La menor de las Williams arrasó con la checa Barbora Strycova, al ganarle 6-1 y 6-2 en la segunda semifinal.

Serena se está jugando mucho de su gloria deportiva en Wimbledon. Es que la estadounidense buscará el sábado una victoria muy especial, ya que quiere ganar su primer torneo siendo mamá y, sobre todo, llegar a la marca de 24 copas de Grand Slam, para así igualar el récord histórico en poder de la australiana Margaret Court.

La estadounidense avanzó a su final N°95 en singles y a la N°32 en los Majors, dejando otra huella en su genial trayectoria profesional. 

Por otro lado, Halep derrotó a la ucraniana Elina Svitolina con marcador de 6-1 y 6-3 al mostrarse rápida, sólida y mucho mejor con respecto a sus anteriores participaciones en La Catedral.

Así, Halep se abrió paso a su quinta definición en los Majors y pretenderá detener a Serena y llevarse su segundo Grand Slam, ya que en 2018 festejó en la arcilla de Roland Garros. 

Dos exnúmero uno con distintos pergaminos y recorridos, pero con el mismo hambre de gloria, definirán el sábado a la monarca de Wimbledon. Y habrá muchísima historia en juego. Sus fans ya palpitan ese gran cruce.