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Ya no será “una batalla campal”, sino un proceso más ágil, aclara Guajardo; HR Ratings considera que 32% de los vehículos no podrán cumplir con las normas

El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, señaló que en caso de que Canadá no se una al tratado comercial modernizado entre México y EU, algunos temas como las reglas de origen de la industria automotriz volverán a la mesa de negociación.

En entrevista radiofónica, el funcionario dijo que no obstante, una nueva discusión del tema ya no será “una batalla campal”, sino un proceso más ágil del que se concluyó recientemente.

Tras los acuerdos alcanzados entre México y EU con la renegociación del TLCAN, la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) indicó que el proceso aún no concluye y es necesario que Canadá se incorpore a las negociaciones.

AMIA, que encabeza Eduardo Solís, indicó: “Es necesario que Canadá se incorpore a las negociaciones a fin de concluir la modernización de este acuerdo trilateral que promueva y consolide las cadenas productivas de nuestro sector”.

Agregó que continuarán participando en las negociaciones como parte del Cuarto de Junto para integrar a Canadá con el fin de asegurar que el resultado del mismo permita mantener la planta productiva actual.

En su oportunidad, Grupo Volkswagen en México indicó a MILENIO que el acuerdo preliminar entre México y EU en materia del TLC en principio es bienvenido. “Sin embargo, el contenido específico aún no está claro en muchos aspectos. Los detalles del resultado de las negociaciones previas no han sido revelados. Una vez que ese sea el caso, realizaremos un examen muy cuidadoso”.

En tanto, la calificadora de riesgo HR Ratings consideró que las nuevas reglas de origen para el sector automotriz acordadas entre México y EU tendrán un impacto negativo en las exportaciones nacionales hacia el mercado estadunidense, ya que 32 por ciento de los vehículos no podrán cumplir con las reglas de origen, por lo que tres de cada diez autos tendrían que pagar un arancel de 2.5 por ciento de nación más favorecida.

El Centro para la Investigación Automotriz (CAR por sus siglas en inglés), con sede en Michigan, advirtió en abril pasado que de acordarse un mayor índice de contenido regional, del actual 62.5 por ciento en el TLCAN, afectará la competitividad de la industria automotriz y de autopartes en EU.

Lo anterior porque si el costo de las reglas de origen excede las tarifas de nación más favorecida, aunado a los costos de transporte y logística, las armadoras de vehículos considerarán moverse fuera de Norteamérica hacia regiones con menor costo de producción.

El centro de estudios refirió que Norteamérica (EU, México y Canadá) es el tercer productor mundial más importante de vehículos ligeros y pesados y el segundo en autopartes.

En el acuerdo preliminar entre EU y México las reglas de origen se modificaron para que 75 por ciento del valor agregado de los automóviles sea de contenido regional como mínimo, por encima de 62.5 por ciento. Aunado a ello se agregó que entre 40 y 45 por ciento del valor agregado de los vehículos esté fabricado por una mano de obra que gane por lo menos 16 dólares por hora.

De acuerdo con HR Ratings, este acuerdo preliminar en la renegociación representa noticias positivas para México, al considerar el impacto negativo que hubiera provocado una ruptura de la relación comercial. “El acuerdo tendrá un efecto favorable en la confianza de los inversionistas”.

Se estima que Canadá tiene que tomar una decisión sobre el acuerdo el próximo viernes, pero no queda muy claro qué pasará si no acepta los términos.

En este sentido, HR Ratings refirió las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que han abierto la posibilidad de una salida del TLCAN como tratado trilateral, para entrar en un acuerdo bilateral con México. 

LA IP, POR REVISAR LAS LETRAS CHIQUITAS

La Coparmex advirtió que el acuerdo con EU no fue el más óptimo para México, pero es una de las mejores alternativas tomando en cuenta las circunstancias internacionales.

En conferencia de prensa el dirigente del organismo, Gustavo de Hoyos, señaló que deben revisar a fondo las “letras chiquitas” de lo alcanzado, ya que es un entendimiento por el momento conceptual, y que en los siguientes días se llevará a los textos finales.

Expuso que se tiene que esperar a que en los siguientes 30 días se escriban los textos definitivos: “Los detalles finos de esto, la forma de implementación, la letra chiquita es la que se va a negociar, eso será fundamental”.

Resaltó que la trilateralidad es necesaria para los países involucrados y que Canadá se sume a las negociaciones, para que el viernes se pueda tener un acuerdo en principio del siguiente tratado comercial.

A su vez, el presidente de la Concamin, Francisco Cervantes, indicó que el acuerdo es importante para la integración económica y comercial.

Por otro lado, un sector que también se verá beneficiado es el de telecomunicaciones y tecnologías de la información, dado que muchos temas relacionados con el avance tecnológico no estaban contemplados en el documento anterior.

En tanto, la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz de México dijo que el acuerdo es una buena noticia.

Juan Pablo Rojas, presidente de los maiceros, señaló que derivado del acuerdo entre México y EU, los productos como la tortilla, huevo, carne y leche no tendrán aumentos considerables en los próximos años.

Señaló que el maíz debe ser tratado de manera especial, ya que es el “talón de Aquiles” de los productores y de la canasta básica, al depender de la importación del grano estadunidense.

Explicó que los negociadores mexicanos encabezados por Ildefonso Guajardo dejaron fuera de la negociación la diferenciación de precios entre maíz blanco y amarillo.

Dijo que hoy más que nunca es urgente una reunión con el equipo de transición, pues con el acuerdo los mexicanos deben contar con una política agrícola integral y definida, por lo que de manera organizada se pueden enfrentar este tipo de acuerdos.