Foto: ORLANDO SIFUENTES
Festeja el recinto de las artes visuales con el trabajo de artistas de todo el país y provenientes de muy diferentes épocas

El Museo de Artes Gráficas ha destacado en años recientes por crear a su alrededor una comunidad de artistas interesados en enriquecer su propia experiencia y hacer sinergia con la obra de otros, lazos que a su vez otorgan al público nuevas y diferentes propuestas.

Como muestra de dicha capacidad de convocatoria y de relacionar a creativos de todo el país el pasado viernes 3 de mayo el recinto inauguró seis exposiciones de manera simultánea en sus instalaciones de la calle de Xicoténcatl.

Durante la velada sus autores fueron explicando un poco del trabajo en exhibición, con excepción de la peruana Nicole Franchy, quien no puedo estar presente, a las cientos de asistentes reunidos en el MAG.

Volta

Luego de un breve agradecimiento a los presentes por parte de la directora del centro, Olga Margarita Dávila, la artista Mónica Leyva tomó la palabra y habló sobre su trabajo que, bajo el pseudónimo de Volta, “tiene como razón de ser la experimentación de la palabra de una forma libre e intuitiva”, dijo.

Señaló que no deseaba dar a conocer todos los detalles de la obra pero sí mencionó que busca explorar el aspecto visual de las palabras a través de las impresiones tipográficas y jugar con sus significados.

“Es una serie de poesía visual, no me gustaría resolverla, sino decirles que es una colaboración con Pacto Ediciones que tiene Joao Rodríguez en Oaxaca, son piezas que fueron impresas con tipos móviles que las recolectaron de pueblos que estaban a punto de tirarlas y perderse y él las ha ido juntando”, contó.

Ella estuvo a cargo de una cata de licores el pasado jueves en Casa República, donde habló sobre su marca Pajarote, con la cual ha experimentado con diferentes sabores para el tradicional ponche del sur de Jalisco.

 

 

Gráfica. En la muestra se presentan estampas de autores de toda la república. Foto: ORLANDO SIFUENTES

Vacío Tropical

El trabajo de Nicole Franchy explora los límites del grabado y el collage, con una serie de piezas hechas de retazos de papel cortados a láser y sobre páginas de enciclopedias de gran divulgación, con la intención de entrelazar el pasado con el presente “por medio de la yuxtaposición de los saberes locales con los sistemas de conocimiento impuestos desde Europa, con el fin de colapsar nuestra innata condición occidental con la ‘otredad’”.

Esta serie, al igual que la de Leyva, está instaladas sobre el pasillo central y reciben al espectador antes de la siguiente propuesta.

 

Triángulo Interior

Floria González prestó para la celebración piezas de tres series suyas: “Postparto”, “Sobreponer” y “Perdidos en Estratos”.

La más reciente es esta última, en la que utiliza los elementos que ya maneja en sus composiciones fotográficas, creando escenas monocromáticas tapizadas de objetos de plástico pintados de un solo color, aludiendo a las diversas extinciones que han ocurrido en el planeta, registradas en las capas del manto terrestre y cómo la nuestra podría estar cubierta por nuestros propios desechos.

Con sobreponer trabaja nuevamente desde su estudios pero en sesiones individuales, superpuestas de manera digital para crear collages donde interactúan elementos que de otro modo no podrían posar al mismo tiempo frente a la cámara, resultando en composiciones oníricas que remiten a diversas ideas como la pérdida de la libertad y la ilusión de separación.

Postparto, en cambio, explicó en entrevista, se trata de una serie con la que comenzó a trabajar luego de tener a su primer hijo, hace cinco años, episodio que marcó un antes y un después en su proceso artístico.

Con estas piezas creó un personaje extraño, un ente calvo, sin brazos y de senos fláccidos, metáfora de cómo se sintió después de dar a luz, que poco a poco va recuperando su identidad.

La exposición está montada al fondo del pasillo central.

 

 

Contemporáneas. Cada estampa presenta propuestas variadas del uso del arte gráfico. Foto: ORLANDO SIFUENTES

Liados

El pintor, promotor cultural, coleccionista y empresario Kirk Clark, es un amante del arte mexicano, por ello, con apoyo de la curaduría y gestión de Benjamín Martínez, presenta cerca de 40 estampas de autores de toda la república.

Algunas de estas son autoría del saltillense y otras tantas han participado en la Bienal Shinzaburo Takeda de Artes Gráficas, convocada por la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.

La muestra, instalada en la Sala de Exposiciones Temporales, expone parte del quehacer contemporáneo en materia de gráfica en México, con propuestas muy variadas que exploran a esta técnica y los temas que con ella se pueden abordar.

 

Obra Negra

Joao Rodríguez, sonorense, trasladó este proyecto nacido en La Habana, Cuba e inspirado en su arquitectura, al paisaje saltillense, como parte del programa “Gráfica a Cielo” que permite a los artistas invitados intervenir el patio central del MAG.

Luego de dar recorridos por las calles de Saltillo eligió un punto cerca del museo donde capturó una imagen de la que luego hizo una placa de grabado en el Taller Elena Huerta del mismo, con la cual imprimió la silueta de esta esquina del Centro Histórico, iluminada solamente por un cielo pintado con los colores del sarape.

Sobre el muro, aprovechando el color amarillo que ya tiene el lugar, pintó la silueta de la Catedral de Santiago, vista desde Estudio Lomelí, con los cerros y sierras del horizonte del valle, en memoria de la ciudad que tan bien lo recibió.

 

 

Abismarse

Por último, bajo la curaduría de Olga Dávila y Ramiro Rivera, piezas del Acervo del MAG, algunas de ellas obtenidas gracias al programa de Pago en Especie de la Secretaría de Hacienda y otras tantas con cerca de un siglo de antigüedad, fueron puestas en diálogo sobre la evolución del lenguaje gráfico y el tratamiento de temas como el cuerpo en el mismo.

En esta serie se encuentran piezas del lagunero Alfredo Esparza y del saltillense Alejandro Fuentes Gil, quien destacó que la presente se trata de una obra producto de un proceso de experimentación y descubrimiento que a su edad está disfrutando mucho.