Personaje. Silvia Mariscal de vida a una madre que cree ciégamente en la bondad de su hijo. Foto: Archivo
La actriz charla con VANGUARDIA sobre su papel de una abuela en ‘Ilusiones S.A’, interpretación que le significó un gran reto después de tanto tiempo de no hacer cine, pero que la ha dejado con una gran satisfacción

Con una trayectoria de más de 46 años en la actuación, Silvia Mariscal regresa a la pantalla grande y lo hace de la mano de buenos amigos como Jaime Camil y Roberto D’Amico. La actriz que ha participado en telenovelas como “La Malquerida” (2014), “Teresa” (2010), “Las Tontas no Van al Cielo” (2008), “Muchachitas Como Tú” (2007), “Alondra” (1995), entre muchas otras, cuenta en entrevista con VANGUARDIA que su participación en “Ilusiones S.A”, película que se encuentra en la cartelera en Saltillo, fue todo un deleite y le ha quedado una gran satisfacción. 

La actriz también aprovechó para recordar sus visitas a esta ciudad y dijo: “Espero algún día pronto ir a Saltillo, yo he ido en giras de teatro y hace mucho que no voy para allá, pero es un lugar hermoso”.

-¿Cómo se dio la oportunidad de trabajar en ‘Ilusiones S.A’?-

“Me llamó Roberto Girault (director), relamente él me tenía muy visualizada como esta abuela y yo me sorprendí porque no me lo esperaba y me dio cierto temor el abordar este personaje que tiene una carga tan fuerte en una obra ya icónica ‘Los Árboles Mueren de Pie’, y pues me confié a él, que es un ser verdaderamente precioso, una persona sumamente cálida, conocedor de su oficio, riguroso, pero con un trato muy directo y muy hermoso con sus actores.

-¿Qué le pareció el proyecto ya terminado?-

“Yo estoy muy satisfecha con como quedó toda la película, me da gusto haber creado a esta abuela que más que víctima de una ilusión que le hayan creado, pues es víctima de su propia ilusión porque ella creó esa ilusión y la mantuvo tanto que su marido por amor quiso conservársela y entonces le creó toda esta fantasía que no hacía más que llevar a la realidad dicha ilusión que ella traía dentro. Cuando ella ya finalmente encuentra la realidad se topa con la durísima realidad, esa es la gran sorpresa de la obra y ahí viene la frase que se concoe tanto que es ‘muerta por dentro pero de pie como los árboles’.

-¿Con qué se queda de haber participado en esta cinta?-

“Me quedé con la felicidad de poder ejercer mi oficio donde no pensé que podría hacerlo, era un personaje que me retaba en todos sentidos, o sea la experiencia de ser abuela que no la tengo, el alternar con actores que manejan muy bien la comedia y el cine, volver al cine después de muchos años de no hacerlo, era todo un reto por todas partes. Y bueno me queda una satisfacción enorme y vamos a ver qué trae el futuro”.

-¿Cree que la cinta transmita algún tipo de mensaje?-

“Mira yo creo que cada persona va a sacar su propio mensaje, no pretende la obra establecer una moraleja, no pretende guíar a la gente hacia acá o hacia allá. Creo que el público va a ver una puesta en escena muy hipotética de una ilusión, un artificio, no una mentira propiamente, es un artificio que se crea para hacer feliz a alguien y creo que esto no es ni bueni ni malo, nada más es, y cada quien sentirá una u otra cosa. Yo me quedo con el enorme gusto de haber hecho realidad esa fatasía en la pantalla y de poder tocar a la gente íntimamente, creo que esta película más allá de cualquier morealeja lo que va a hacer es conmover y llenar de amor, en el sentido más amplio de la palabra, no el amor que nos venden para comprar y para hacer tonterías, sino el amor profundo de ser humano”.

-¿Y cómo fue trabajar con el elenco de esta cinta?-

“Fue una delicia abosolutamente y eso es algo que creo que se ve en la película, una enorme armonía, todo desde la producción hasta la dirección y el elenco fue un deleite, fue un mes de estar filmando en Campeche, todos juntos pasando los calores tremendos (risas), las horas de trabajo intensas que no se sentían, dese las seis de la mñana hasta las nueve de la noche sin parar y uno no se daba cuenta, eso te muestra lo agradable que fue y la comunicación que hubo con los actores, digo Jaime Camil ¡por favor! ya fue mi hijo en una telenovela, ahora es mi nieto en la película y hay una enorme comunicación con él actoralmente, y esto lo agradezco muchísimo.

“A Adriana Louvier la conocí en esta película y se hizo una relación amorosa muy bella, con Roberto D’Amico pues somos compañeros desde hace tanto tiempo en el teatro, en este medio en el que todos somos como familia y ahora somos marido y mujer y es delicioso, nos vemos y sabemos lo que estamos pensando el uno con el otro, entonces actualmente eso favorece muchísimo, fue algo muy gozoso que yo espero que se repita, uno piensa que estas cosas son extraordinarias y que sólo se dan esporádicamente, ojalá que no, ojalá en mi vida pasen muchas (risas)”.

-De acuerdo a su experiencia, ¿qué le diría a las nuevas generaciones de actores sobre esta cerrera?-

“Yo te puedo decir que precisamente por el tiempo que llevo en esto sé que no hay pan comido nunca, cada personaje grande o chico es siempre un reto y el día que deje de serlo ya no sirves, ya mejor retírate del oficio, porque cada personaje te exige explorar el personaje, te exige poner en acción cosas que no conocías de ti mismo, y que aún conocidas tienes que reflescarlas, así que la carrera de actor es un reto continuo, algo que te pone siempre en peligro, siempre te tiene que poner en risgo, sino te arriegas retírate del oficio”.

¿Por qué debemos ver ‘Ilusiones S.A’?-

“A todos les digo vayan a vernos porque es una película que no los va a defraudar, van a salir reconfortados, van a sentir que la vida también puede ser buena a pesar de todo, el ser humano tiene un acervo de amor dentro que nos hace sentir a pesar de todo, ya nos dirán qué pasó con ustedes vayan a verla primero”.


Sinópsis
>  Una empresa creadora de fantasías decide apoyar al Sr. Balboa, un noble abuelo que ha mantenido la ilusión de su esposa a través de cartas ficticias, de que su nieto, que hace ya más de veinte años se fue de la casa, es un hombre de bien cuando en realidad se ha convertido en un malhechor. Los ilusionistas Mauricio e Isabel, se harán pasar por el nieto y su esposa y convivirán una semana con “sus abuelos”. Toda la farsa se complica cuando el verdadero nieto llega a confrontar a sus abuelos para exigirles que le den dinero para continuar con sus fechorías. Este encuentro puede revelar todo el engaño que el abuelo ha construido para mantener la ilusión de la abuela.