Momentos de la llegada de José Raúl Vera López y Francisco Villalobos Padilla, acompañado de autoridades civiles, a la parroquia de San Nicolás Tolentino.
Cuatro mil feligreses le dan la bienvenida; comitiva chiapaneca de indígenas lo acompaña hasta Saltillo para agradecerle su labor pastoral

Ante casi cuatro mil feligreses que le dieron la bienvenida, el obispo Raúl Vera López aseguró que sin la Justicia es imposible que se alcance la paz social, y dijo que velará por los que menos tienen.

Eligió el texto del Buen Samaritano para describir su concepto de Iglesia y la obediencia con que llega a Saltillo, desde San Cristóbal de las Casas, "y como pastores, debemos ser gestores de la sociedad y del orden que en ella debe haber, para que sean fundamento de una sociedad con valores en el Evangelio".

Grupos de jóvenes, religiosas, seglares, presbíteros y seguidores de Cristo fue recibido monseñor Raúl Vera López, quien este día recibirá la Diócesis de Saltillo durante la toma de posesión canónica.

Una comitiva de indígenas chiapanecos agradecieron la labor pastoral de Vera López en la Diócesis de Chiapas, y con lágrimas en sus ojos aseguraron que el nuevo obispo "traerá la buena semilla para el pueblo, para el bien y para buscar la vida mejor, junto con la paz y la justicia entre todos".

En el evento de bienvenida de este domingo, estuvieron presentes representantes de la Iglesia católica en la entidad y el país, entre los que se encontraba Samuel Ruíz García, obispo de la Diócesis de San Cristóbal.

En sus palabras, Ruíz García recordó anécdotas con Francisco Villalobos Padilla, y dijo "que coincidentemente habíamos puesto nuestras renuncias, la mía sin aceptar, con las expectativas de poner descanso a mi corazón, pero fueron de pronto arrebatas...".

También habló de la tristeza de la partida de Raúl Vera López —con quien vibré al mismo tiempo, con las mismas preocupaciones pastorales— de tierras chiapanecas, "pero es reconfortante mirar cómo los corazones de esta Diócesis reciben a nuestro hermano Raúl".

Al hacer uso de la palabra, monseñor Francisco Villalobos Padilla dio la bienvenida a Vera López, y dijo que con su llegada se podrá llevar hada adelante ese proyecto que haga de la Iglesia un signo de unidad, concordia y de paz, "en medio de un mundo tan dividido por la violencia, la mentira y los sacrificios".

La celebración de la llegada de Raúl Vera, a tierras coahuilenses fue animada por coros de la Iglesia, grupos musicales, y grupos de baile que presentaron una estampa propia de esta región.

POR LA MAÑAMA SE LE RECIBIÓ EN RAMOS ARIZPE RAMOS ARIZPE, COAH.

Por un México más articulado para evitar el sufrimiento en las zonas pobres del país se pronunció fray José Raúl Vera López durante el evento de recepción que la comunidad católica le brindó al arribar a su nueva Diócesis de Saltillo.

Entre 800 y mil católicos asistieron a la plaza "Ignacio Zaragoza", en la zona centro de esta población, donde la mañana de ayer dieron la bienvenida a quien hoy día 20 de marzo tomará posesión canónica oficialmente como el sexto Obispo de Saltillo.

Vera López, nacido en Acámbaro, Guanajuato, el 21 de junio de 1945, y anterior Obispo coadjutor de San Cristóbal de las Casas, arribó por carretera de la Ciudad de Monterrey.

Unos 400 metros ante de llegar a la parroquia de San Nicolás Tolentino, Vera López descendió de la camioneta que lo trajo desde la capital regiomontana y a pie recorrió la calle Morelos, saludando a los ciudadanos.

Francisco Villalobos Padilla, Obispo emérito, se encontró con su sucesor unos 200 metros antes de llegar a donde el grueso de la feligresía los aguardaba.

Por momentos cundió la desesperación en la "avanzada" del gobernador Enrique Martínez y Martínez, al ver que Vera López se acercaba al lugar de la recepción sin que el Jefe del Ejecutivo llegara.

En el cruce de las calles Morelos y Gómez Farías llegó apresuradamente el Gobernador, acompañado de Oscar Pimentel González, Alcalde de Saltillo, descendieron del vehículo y fueron al encuentro con Vera López.

La recepción, que no fue tan entusiasta ni numerosa como se esperaba, se llevó a cabo en el atrio de la iglesia, donde fue colocada una tarima elevada, la cual pudo verse de la calle Morelos, donde los entre 800 y mil católicos se concentraron.

'HE APRENDIDO A PENSAR EN MEXICO'

Vera López, en lo que fue su primer mensaje en persona a su nueva Diócesis, destacó que a lo largo de 12 años ha aprendido a pensar mucho en México y se pronunció por que el país se articule más para evitar el sufrimiento de los pobres.

"Quiero decirles que desde Guerrero y desde Chiapas he aprendido a pensar mucho en México, he visto en estas dos zonas, que he tenido la oportunidad de servir como pastor; he visto ahí que nuestro México de alguna manera debe articularse para evitar el sufrimiento en las zonas pobres del país", señaló.

Dijo que tal sufrimiento es causa de que como nación "seamos no suficientemente hábiles para llevar nuestra organización".

Vera López añadió que las zonas en donde ha estado le han permitido ver lo que se necesita hacer para que los pobres no sufran.

"Por supuesto que yo me siento ligado desde hace mucho tiempo a mi nación, a mi patria, gracias a esos lugares en donde he visto lo que necesitamos hacer desde lodos lados para evitar que los pobres sufran", dijo.

"Así es que con muchísimo gusto entro por esta puerta grande, también a trabajar en beneficio de esta población, y que como ya lo platicamos, el ser humano es siempre el principal sujeto", señaló.

El Obispo emérito, Francisco Villalobos Padilla, a quien Vera López se refirió en dos ocasiones como Don Paco, Francisco Villalobos Padilla, Obispo emérito, al emitir su mensaje de bienvenida a Vera López, dijo que la selva lacandona y el desierto no son vecinos distantes, ya que están unidos por la fe.

"Hay muchas parcelas, pero todas son parte de la misma Iglesia, de la misma agricultura... por eso me da mucho gusto que en el umbral, al llegar aquí a esta nueva parcela que Dios te encomienda querido Monseñor sepas que estás en la tierra que Dios quiere que cultivemos... lo mismo en la selva lacandona, que en el desierto y en las zonas áridas", señaló Villalobos Padilla.

"Somos los mismos y espero en Dios que no estemos separados, no somos vecinos distantes porque nos une a todos una misma fe, nos consagra a todos un mismo bautismo y nos sostiene a todos una misma esperanza", añadió.

Por su parte Enrique Martínez y Martínez, Gobernador de Coahuila, consideró el día de ayer como histórico y reiteró las condiciones de bondad, trabajo y lucha de Vera López y en sus ideales de igualdad y de justicia. A Villalobos Padilla le dijo: "Lo vamos a extrañar mucho señor Obispo, aunque sé que estará con nosotros y nos recrearemos con usted, viéndolo caminar como siempre lo hace, derechito por las calles del Saltillo antigüo".

José Raúl Vera López da un beso en la mejilla a una niña al llegar ayer a Ramos Arizpe.
Fue en Ramos Arizpe donde Vera López dirigió su primer mensaje a la comunidad de la Diócesis de Saltillo.