Aún un sonriente joven de 22 años, JuJu Smith-Schuster promete no cambiar su personalidad juvenil y divertida que lo ayudó a convertirse en una de las estrellas más prometedoras de la NFL. Foto: AP
Como bien lo dijo Smith-Schuster, todos los ojos de la liga están sobre él para saber si puede replicar su campaña de 111 recepciones para 1.426 yardas que tuvo en 2018 ahora que no está Brown.

Aún un sonriente joven de 22 años, JuJu Smith-Schuster promete no cambiar su personalidad juvenil y divertida que lo ayudó a convertirse en una de las estrellas más prometedoras de la NFL en su segunda temporada en la liga.

Eso no significa que le falte la sabiduría para darse cuenta de que ya es un veterano, ni la conciencia para entender que existe una mayor presión de presentar resultados ahora que es el incuestionable wide receiver principal de los Steelers de Pittsburgh.

Obviamente, tengo todos los ojos encima”, dijo Smith-Schuster antes de su práctica del miércoles, “y la principal pregunta es ‘¿Cómo les irá a los Steelers sin los dos grandes jugadores que solían tener?’ y ‘¿Cómo le irá ahora a JuJu sin AB?’”

AB, desde luego es Antonio Brown, el exlíder del cuerpo de receptores de los Steelers quien, junto al estelar running back Le’Veon Bell, se distanciaron del equipo de forma controversial. Brown terminó siendo canjeado a los Raiders de Oakland.

Eso deja a Smith-Schuster, quien fue al Pro Bowl en su segunda temporada en la NFL, como el punto central del juego aéreo de Pittsburgh.

Como bien lo dijo Smith-Schuster, todos los ojos de la liga están sobre él para saber si puede replicar su campaña de 111 recepciones para 1,426 yardas que tuvo en 2018 ahora que no está Brown para atraer la atención de los rivales. Ahora será en Smith-Schuster a quien los coordinadores defensivos rivales le asignen dobles coberturas.

Fuera del campo, Smith-Schuster pasó rápidamente de un novato de 20 años, en miembro de mayor experiencia en la sala de wide receivers del equipo.

Aunque parte de su popularidad con los aficionados y de su conexión con sus compañeros se origina en las imágenes de él llegando a los entrenamientos en bicicleta o enfrascándose en peleas con globos con agua con los niños, Smith-Schuster está consciente de que incluso si continuara siendo el receptor de menor edad en el equipo, la situación ya no es la misma.

Sigo siendo el mismo. Eso nunca va a cambiar”, dijo Smith-Schuster. “Pero obviamente, ahora tengo que ser más expresivo en las reuniones de receptores".

El número de años que llevo con el equipo, el de mayor experiencia, ahora encajo en esa categoría, así que debo ser más expresivo y asumir el liderazgo en la posición”.

Junto con muchos de sus compañeros, Smith-Schuster no tuvo más opción que madurar ante la tragedia que sacudió al campo de entrenamiento de Pittsburgh. El coach de receptores Darryl Drake fue encontrado sin vida a los 62 años en su dormitorio de Saint Vincent College hace apenas unas semanas.

 

En sus primeros comentarios públicos al respecto, Smith-Schuster dijo que “realmente no hay palabras” para describir el impacto de Drake “porque fue un gran hombre en todos los aspectos de la vida”.