Vanguardia
En la frontera de Tamaulipas, la delincuencia ha fortalecido sus actos criminales

Aunque en Coahuila, las cifras delincuenciales van a la baja, la sombra del crimen acecha cuando la violencia y la reapertura de negocios de giros polémicos se presentan en entidades vecinas. 

En las últimas semanas, Tamaulipas, Nuevo León y Zacatecas han tenido episodios que dejan entre ver que el crimen ha efectuado acciones con mayor vigor lo que pone en riesgo la tranquilidad de la sociedad. 

En Zacatecas, en las últimas dos semanas se han ubicado al menos cinco cuerpos desmembrados con mensajes que dejan evidencia de la disputa de grupos de la delincuencia organizada por el territorio y el tráfico de drogas. 

A la par en Nuevo León se ha anunciado que casinos y centros nocturnos polémicos, como el bar Sabino Gordo, volverían a operar. 

Pero también en la frontera de Tamaulipas, la delincuencia ha fortalecido sus actos criminales, sobre todo los que son producto de las disputas entre grupos que se han atomizado de los cárteles, según expertos consultados. Ya que tras la captura de algunos capos, se han formado nuevos grupos delincuenciales que se disputan las operaciones ilícitas. 
Autoridades municipales y estatales en Coahuila han alertado sobre la posibilidad de que casinos reabran tras procesos legales interpuestos en juzgados federales. 

A la par, la semana pasada se ubicó un yonke que fue “reventado” por la Marina.