Especial
Cohabitan en Centro de Reinserción Social con internos de alta peligrosidad

Aunque ha sido visto como un lugar de recepción de internos de “alta peligrosidad”, el órgano administrativo desconcentrado de prevención social encargado del Centro de Reinserción Social número 18 de Ramos Arizpe, informó que en el lugar también existen presos que cometieron delitos del fuero común.

A través de una solicitud de información, la Unidad Desconcentrada detalló que fue a partir del mes de agosto del año pasado cuando el Cefereso ubicado en la comunidad de Mesillas, empezó operaciones con la recepción de 138 internos, y que de ahí hasta la fecha el lugar ha tenido entre mil 570 y mil 263 internos, como es hasta la fecha, de los cuales solo el 8 por ciento son de Coahuila.

Además de las quejas que han interpuesto ante la luz pública sobre malos tratos por parte del personal y de los celadores, las familias de los internos de este centro han denunciado que los delitos por los cuales han sido acusados, no son los adecuados para que estén cumpliendo una condena en el penal de alta seguridad; situación que a ellos les ha provocado traslados de altos costos para realizar las visitas semanales, e incluso, existen casos de traslados de internos forzados y sin previo aviso a otros ceferesos en el sur del país.

 

Lejano. Para llegar al Cefereso de Mesillas los familiares de los reos deben tener vehículo o pagar por el traslado.

Pese a que la información indica que hay internos cumpliendo condenas por delitos federales como portación de armas exclusivas del Ejército, delincuencia organizada, secuestro, tráfico de migrantes y robo de hidrocarburos, también tienen a internos de delitos menores y adscritos en los códigos penales estatales.

Entre una amplia gama de condenas el órgano desconcentrado, detalló que entre los ya mencionados, también existen internos cumpliendo condenas como la violencia familiar, el robo, lesiones que pueden causar la muerte, uso indebido de placas, atentados al pudor, daño a propiedad ajena, chantaje, abuso de confianza y extorsión.

Pese a que el Centro ha sido denunciado en 58 ocasiones por violaciones a los derechos humanos, reservó por cinco años la información sobre las capacitaciones que ha recibido su personal en la materia; y aun cuando mencionaron que desde la apertura del Centro se ha instalado a una persona de la CNDH de forma permanente y han recibido cuatro visitas del órgano, las quejas han ido en incremento mes con mes, y el propio Centro se ha convertido en el segundo órgano gubernamental federal con mayor número de quejas.