Foto: Héctor García
Estuvimos en uno de los ensayos de esta obra con la que se celebrarán los 40 años del Teatro de la Ciudad; conversamos con el elenco, su directora Mabel Garza, y los coreógrafos y bailarines laguneros, Jaime Hinojosa y Sara Ovalle, invitados al montaje

Hace 335 años Sor Juana Inés de la Cruz estrenó “Los empeños de una casa” para festejar el nacimiento del primogénito del Virrey Conde de Paredes. 

Una obra de enredos en la que expresó tanto sus inquietudes personales y las pasiones humanas, como una crítica a ciertos comportamientos de la clase alta.

Hace 40 años el Teatro de la Ciudad Fernando Soler comenzó sus funciones con una representación de esta misma obra, y el próximo marzo, para festejar tal aniversario, el grupo de teatro Luz del Norte, dirigido por Mabel Garza Blackaller, traerá a nuestro tiempo esta obra cumbre de la monja.

“Hace 40 años se hizo como una obra de época con la Compañía Nacional de Teatro, entonces pues ya no tendría chiste hacerla igual”, comentó la directora en entrevista, durante la visita que hicimos a un ensayo en Casa La Besana, “en 40 años pasan muchas y además queremos comprobar la vigencia de un clásico”.

“Y se está demostrando”, aseguró, “los versos caen con una contemporaneidad asombrosa”.

Mabel explicó que en el montaje están respetando el texto al no modificar nada, ni la más mínima coma, pero dejó en claro que los actores no van a declamar y han trabajado arduamente por quebrar los versos, para que sean sus interpretaciones aunadas al texto las que den el mensaje al público.

Lo contemporáneo no está, entonces, en el texto, el cual mantiene vocablos y metáforas del periodo en que se escribió, sino en la manera en que se expresan los actores, tanto oral como corporalmente y es través de este esfuerzo y del contexto de las escenas que todo tendrá sentido.

Este ha sido uno de los principales retos para el montaje, aunque comentó que poco a poco han logrado sortear el obstáculo y han podido llegar a tratar los versos perfectamente octosílabos de Sor Juana como cualquier otro diálogo.

“Es una comedia de enredos y al principio no entendíamos nada pero ya lo logramos. Por ejemplo, Troyo”, contó respecto a uno de los actores, Oscar Troyo, “en la vida real es muy ceremonioso y le costaba trabajo quebrar el verso, hasta que le dije que se pusiera a ver puras películas de Piporro, pues en la obra él es el rico del pueblo”.

Jaime Hinojosa, fundador de la compañía de Danza Contemporánea Mezquite, de Torreón, quien fue invitado por Mabel para colaborar con la coreografía de la puesta junto a la maestra Sara Ovalle, directora de dicho grupo, destacó la necesidad de “desacralizar a los clásicos”, intención que acerca los contenidos y las aproximaciones a los mismos de autores de antaño a las nuevas generaciones.

 

Próximamente. Será en marzo cuando esta puesta en escena regrese al Teatro de la Ciudad.

“No está nada mal ponerla como una propuesta clásica. ¿Y cómo no hacerlo? ¿Cómo no darle chanza a los más jóvenes? De eso se trata. Yo entiendo el Siglo 21 a través de los jóvenes, mi generación es cómplice nada más”, dijo Hinojosa.

Por ejemplo, el propio Troyo comentó que introdujo el texto a sus alumnos cuando comenzaba él a trabajar con el mismo y les resultó totalmente ajeno, pero tanto para él como para sus compañeros en el elenco y la producción, luego de meses de estudio han llegado a la conclusión de que es mucho más cercano de lo que parece, está vigente, y esperan que a través de esta obra su mensaje llegue de manera más sencilla.

Por su parte, la maestra Ovalle, comentó que “siento que la obra tiene muchísimas posibilidades y a mí se me hacía muy interesante cómo iban a resolver que fuera en una época contemporánea y me doy cuenta que las emociones son atemporales y ahora con la era de las selfies, los bares, que todo es muy impersonal cómo sigue siendo el texto igual de vigente que cuando se escribió y eso le da muchísimas posibilidades sobre cómo habitarán el espacio”.

“Ahora que ya lo estamos conjuntando veo que va a quedar bastante interesante. Porque además no solamente es el texto, sino que son muchas cosas que se están conjuntando y que van a dar un resultado muy completo sin que los elementos se vean aislados o como pegostes”, agregó.

La cobertura de esta puesta en escena la comenzamos en diciembre pasado, cuando hablamos con el escenógrafo Jorge Ballina, y no termina aquí, pues aún quedan detalles por conocer en este proyecto que involucrará el talento de decenas de artistas cuyo resultado veremos el próximo 26 de marzo y cuya vida, aseguran, continuará en otros escenarios más.