Recelo. La hermana de Blanca, quien murió de manera violenta en 2017, sospecha que su ex cuñado tuvo que ver. / FRANCISCO RODRÍGUEZ
Asegura Erika, que la investigación fue negligente y se basó pruebas ambiguas

Una familia del ejido Coyote de Matamoros, pidió se reabra el caso de Blanca Leticia Romo Méndez, quien según las autoridades se suicidó el 10 de junio de 2017, sin embargo la familia pidió se investigue el caso como homicidio.

Erika, hermana de Blanca, pidió se haga justicia y no quede impune, pues refirió que hay elementos para pensar que fue un homicidio perpetrado por la pareja de su fallecida hermana.

Valeria, hija de Blanca, relató que su madre estaba con unas amigas afuera de la casa y cuando entró, empezó a discutir con Carlos, su pareja. Valeria trató de dormir cuando escuchó un disparo. Acudió al cuarto de su mamá y Carlos y entonces vio a Blanca tirada. “Le pregunté qué había pasado y me dijo que se había disparado, que estaba con ella. Pero en otra ocasión me dijo que estaba en el baño”, contó Valeria.

La hija trató de tomar a su madre y abrazarla pero la pareja la quitaba. Erika y Valeria mencionaron que sospechan del caso como suicidio, porque Blanca estaba tirada en el suelo y el arma, un rifle calibre 22, estaba en la cama.

Además, dijeron tener elementos para sospechar porque aseguran que Carlos era posesivo, celoso y no le dejaba hacer muchas cosas. “No le gustaba que saliera  con sus amigas”, platicó Valeria. “Se lucía y una vez la amarró porque no se callaba”, narró Erika.

VEN UN PROCESO EXTRAÑO
Erika se quejó de que inmediatamente la Fiscalía en Matamoros asentó que había sido suicidio, sin investigar a profundidad y dieron el caso como cerrado.

La hermana de la hoy difunta, reclamó que no hubo investigación, que nunca se aclaró nada y que sólo señalaron como muerte el suicidio porque en la prueba de parafina salió positivo su hermana, pero también Carlos y más personas, porque esa tarde había estado disparando al aire. “Nunca se aclaró”, insistió.

Valeria y Erika cuentan que Blanca era muy cariñosa, trabajadora y le hablaba a todo el mundo. “No queremos que se olviden del caso, que digan ‘ahí muere’. Queremos que se investigue bien y se haga justicia”, pidió la hermana.