La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon. Foto AP
En el histórico referéndum celebrado en septiembre de 2014, el 55 por ciento de los votantes rechazó la separación del Reino Unido.

La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, afirmó hoy que aún existe la posibilidad de convocar otro referéndum sobre la independencia escocesa y pidió a los que rechazaron la escisión que apoyen a su partido, el Nacionalista Escocés (SNP), en los comicios de 2016 al Parlamento escocés.

Al inaugurar hoy el congreso anual del partido en Aberdeen (norte de Escocia), Sturgeon defendió que el SNP es "el mejor partido" para la región y confió en que éste pueda repetir un tercer mandato en Holyrood en mayo próximo, cuando habrá comicios autonómicos.

La formación socialdemócrata ha conseguido un avance arrollador en Escocia, después de que se convirtiera en la tercera fuerza política en las elecciones generales británicas del pasado mayo, cuando obtuvo 56 de los 59 escaños asignados a Escocia en el Parlamento de Westminster (Londres).

En el histórico referéndum celebrado en septiembre de 2014, el 55 por ciento de los votantes rechazó la separación del Reino Unido.

"Creo de todo corazón que Escocia debería ser independiente, pero respeto la decisión que tomó nuestro país el año pasado. Así que dejadme ser clara. Proponer otro referéndum en el próximo Parlamento (surgido de los comicios del próximo mayo) sería equivocado sin una evidencia fuerte de que un significativo número de aquellos que votaron por el 'No' hayan cambiado de opinión", afirmó.

Pero Sturgeon consideró que el apoyo a favor de la independencia aumentará en los próximos años por la política de recortes del Gobierno conservador de David Cameron y por la renovación de los submarinos nucleares Trident, a lo que se opone el SNP.

Si la tendencia de la población de Escocia es hacia un respaldo a la escisión, añadió: "Entonces nosotros no tenemos derecho a descartar un referéndum y no lo haremos. Nadie tiene el derecho de interponerse en el camino de la democracia".

La política independentista, cuyo partido ha borrado prácticamente del mapa electoral escocés tanto al Partido Laborista como al Conservador, prometió que su programa establecerá políticas "radicales, ambiciosas y progresistas" para la población de la región.

Sturgeon recordó que el SNP ha conseguido un fuerte avance en los últimos años, pues en los comicios generales de 2010, menos de medio millón de personas votaron por su formación, mientras que en las elecciones de este año la cifra pasó a 1,5 millones.

"Esto es casi un millón más de personas, en cinco años y en todas partes de nuestro país (Escocia), que fueron convencidas para que depositaran su confianza en el SNP", puntualizó.

Al mismo tiempo, Sturgeon prometió que su partido actuará como una fuerza de oposición "unida y progresista" frente a los conservadores de Cameron en Westminster.

"No sólo quiero conseguir votos de quienes apoyan la independencia. Quiero inspirar a gente que votó por el No el año pasado para que vote también por el SNP", agregó.

"Quiero que voten por el SNP porque saben que es el mejor partido, con las mejores ideas", resaltó Sturgeon.

Unos 3,500 delegados del partido participan en este congreso anual, que durará tres días.