Messi fue el salvador del Barcelona/ AP
Tuvo que ser Lionel Messi desde los once pasos, el hombre que abriera el cerrojo

No Messi, No Party. El astro argentino, desde los once pasos, fue el encargado de darle la apretada victoria al Barcelona por la mínima diferencia ante la Real Sociedad. 

El conjunto blaugrana necesitaba la victoria, luego de su derrota ante el Real Madrid, mientras que la confianza estaba del lado de la Real, que venía de clasificarse a la final de la Copa del Rey. 

El partido se decidió después de que a Martínez Munuera le avisaran desde la sala de videoarbitraje de un posible penalti. El árbitro recurrió al monitor y confirmó una mano de Le Normand a un centro de Arturo Vidal. El penalti lo transformó Messi.

El argentino pudo adelantar a su equipo en el 54 y en el 60, pero la más clara fue un remate cercano de Rakitic que salvó Remiro al 65. 

Barcelona volvió a saborear las mieles del liderato, a falta del juego del Real Madrid, que no debe dejar escapar puntos en la pelea por el título.