Es mínimo el recurso que asigna Coahuila para atacar esta problemática; expertos coinciden en que el ambiente en que se desarrolla la víctima impacta fuertemente en su toma de decisiones
​El Estado en general invierte poco en salud mental. Solo el 2 por ciento de los recursos destinados al desarrollo para la salud mental”.
Mario Alberto José de los Santos, ex director del Cesame.

Solo dos por ciento del presupuesto total de los recursos destinados para el sector Salud se destina para atender el problema del suicidio. Los políticos todavía no lo ven como una problemática urgente, mientras que algunas instituciones no cuentan con la infraestructura suficiente para hacer frente al problema. También el ambiente de constante crisis recrea un contexto inadecuado para el desarrollo humano.

Lo anterior, según declaraciones de Mario Alberto José de los Santos, profesor de psiquiatría en la Facultad de Medicina en la UAdeC y exdirector del Centro de Salud Mental (Cesame), de Mariana Ibarra González, ahora subdirectora de dicho centro, del padre Fernando Treviño y del coordinador de Pastoral Social de las Diócesis de Saltillo.  

Por su parte, José de los Santos señaló que el tema es muy incómodo para las altas esferas y comparó y analizó la manera de reaccionar de los políticos ante la problemática que hubo contra el Virus de Inmunodeficiencia Humana —VIH— hace algunos años y ante la problemática de depresión y ansiedad que se vive ahora a nivel global.

“El Estado en general invierte poco en salud mental. Sólo el 2 por ciento de los recursos destinados al desarrollo para la salud mental, y de ese porcentaje el 80 por ciento lo absorben los hospitales psiquiátricos. No llama la atención el tema de la salud mental en la comunidad.  

“No representan un grupo de presión para las esferas públicas. Los pacientes de VIH se manifestaron hace algunos años y tuvieron impacto mediático, y por lo tanto, político. 

“Nunca se verá una manifestación de personas que sufren depresión o ansiedad”, declaró.  
También aclaró que el tema del suicidio es muy difícil de tratar y no se puede culpar a un solo detonante. 

PROBLEMA CULTURAL

A pesar que los profesionales de la psicología cada vez son más, pues la carreras universitarias son 
cada vez más pobladas y populares entre los estudiantes, los especialistas declararon que los estigmas siguen estorbando mucho para tratar cualquier trastorno mental. 

“No existe una cultura de tratamiento, de ningún tipo, no solo mental. En México las personas no van al psicólogo”, declaró el doctor.   

Por su parte, la subdirectora Mariana Ibarra González reafirmo que todavía la atención psicológica posee muchos estigmas entre las personas y siempre es difícil recomendar ayuda psicológica a alguien sin que ésta se sienta señalada.

También indicó que este problema en los adolescentes es sinónimo de glamur en unos casos, desde que se tiene acceso a la información no adecuada en las redes sociales. 

Dijo que las edades más comunes entre las personas que cometen suicidio son entre los 20 y 35 años y hay un repunte después de los 65 años.

MENORES DE 17 AÑOS

Ibarra González indicó las tres patologías que esta institución atiende con mayor frecuencia en menores de 17 años, que son: Los episodios de depresión, trastornos mentales por el uso de drogas, y la esquizofrenia. Aclaró que estos datos no reflejan necesariamente las cifras del Estado ni del Municipio, pues los pacientes llegan canalizados de otras instituciones. 

ADULTOS MAYORES

José de los Santos indicó que son muy preocupantes las cifras en los adultos mayores, pues según él, cada vez serán más y que éstos son problemas muy importantes de la medicina pública. 

“No tenemos una sociedad suficientemente sensibilizada para la atención de ellos: servicios médicos ni sistemas familiares. Llegan con un deterioro mental a los 90 años. Son víctimas de conductas hostiles, de abandono por sus familiares. 

INFRAESTRUCTURA Y LEGISLACIÓN

“No podemos mandar una ambulancia, la ley no me la permite, la legislación. No podemos entrar a un domicilio como institución. Lo que hacemos es trabajar en red con otras instituciones que se dedican a atender situaciones de riesgo, como la Cruz Roja o bomberos”, dice De los Santos. 

Al preguntarle que si creía que un cambio en la legislación transformaría un poco las cosas, respondió que si tuvieran el equipo y el personal, sí, pues no sólo se trata de legislar, sino también se necesita personal capacitado.

AMBIENTE TÓXICO

Por parte de la Iglesia, Fernando Treviño, coordinador de Pastoral Social de las Diócesis de Saltillo, al cuestionarle sobre el aumento de las cifras de los casos, indicó que el ambiente social se convirtió en uno tóxico y que uno de los resultados de la violencia social vivida, también es el suicidio, no sólo los desaparecidos y los asesinatos. 

“Entre los efectos que causa la violencia son los suicidios, aparte de las desapariciones y de los asesinatos. Son fruto de una estructura socioeconómica que causa una inestabilidad en las personas, quisiera resaltar eso”, agrega el religioso.  

El sacerdote declaró que “el ámbito laboral es muy crítico y eso provoca no sólo a nivel local, a nivel nacional e internacional, un ambiente en donde las persona estamos creciendo con más estrés y con más desesperación y que la gran mayoría de los casos son resultado de esto.

SERVICIOS DE SALUD, REHABILITACIÓN, EDUCACIÓN ESPECIAL E INTEGRAL

La información declarada por Alma Rosa Paredes, titular del Instituto de Servicios de Salud, Rehabilitación, Educación Especial e Integral (ISSREEI), de cual depende el Cesame, indica que de los 90 millones anuales que recibe este instituto, el 19 por ciento se destina para solventar las operaciones relacionadas con la salud mental.

 

CIFRAS MORTALES

Según datos del Centro de Información de VANGUARDIA, transcurriendo el día 237 del año, las cifras de suicidas por día es de 0.23, mientras que en todo 2016 fue de 0.15 por día.

El pasado 24 de agosto llegó a 55 el número suicidios en Saltillo, igualando con esto la cifra manifestada en todo 2016.  

El año pasado, un adolescente de 15 años fue el caso con menor edad registrado; en contraparte, un hombre de 73 años fue el de mayor de edad. Además, se presentó un intento de suicidio de una niña de 8 años a la cual la mamá logró salvar. Este año, un niño de 10 años encabezó esta categoría, y en contraparte, 73 años tenía el hombre de mayor edad.

 

"Este problema en los adolescentes es sinónimo de
glamour en unos casos, desde que se tiene acceso
a la información no adecuada en las redes sociales”

Mariana Ibarra, subdirectora del Cesame.

PROBLEMA MULTIFACTORIAL

Para evitar el suicidio en jóvenes

1. No permita que la depresión o la ansiedad de un adolescente aumente sin control.
2. Escuche a su hijo adolescente, incluso cuando no está hablando.
3. Nunca califique las amenazas de suicido como un melodrama típico de los adolescentes.
4. Busque ayuda profesional de inmediato.
5. Comparta sus sentimientos.
6. Anímelo para que no se aísle de la familia y los amigos.
7. Recomiende el ejercicio.
8. Anime a su hijo para que no se exija demasiado por ahora.
9. Recuérdele a un adolescente que esté bajo tratamiento que no espere resultados inmediatos.
10. Si usted tiene armas de fuego en el hogar, guárdelas en un lugar seguro o cámbielas a otro lugar hasta que la crisis pase.

 

55 suicidios se han registrado en este 2017.¿A dónde llamar?

El Secretario de Salud, Jorge Verástegui, señala que desde hace varios años opera la Línea de la Vida 01 800 822 37 37, que ofrece atención personalizada con especialistas.